El gobernador del Banxico indicó que se ha mantenido la política monetaria sin subir tasas para mantener la credibilidad
MONTERREY.— El país aún tiene presiones inflacionarias “en la tubería”, ya que podrían continuar las alzas en los precios de los alimentos procesados, señaló ayer el gobernador del Banco de México (Banxico), Guillermo Ortiz.
Los alimentos procesados podrían seguir subiendo porque no acaban de digerir los incrementos que previamente afectaron a los granos y que ya cesaron, destacó.
Mantuvo su pronóstico sobre la inflación, la cual tocará un máximo de entre 4.5 y 5.0 por ciento en los trimestres segundo y tercero, para después comenzar a descender hacia la meta de 3.0 por ciento +/- un punto porcentual.
Además, mencionó que la entidad mantiene su pronóstico de crecimiento de entre 2.40 y 2.90 por ciento este año.
Más tarde, Ortiz dijo que la aceleración en la inflación no se ha extendido a otros sectores de la economía o afectado precios o salarios. “No ha habido contaminación y eso (que no la haya) es una de las preocupaciones centrales del banco.”
Destacó que el banco central no ha movido las tasas de interés porque ha ganado suficiente credibilidad para que el índice de precios no se desborde.




