Este año el gobierno federal destinará a través del Fondo Nacional de Infraestructura 40 mil millones de pesos a la construcción de carreteras y vialidades, de los cuales 32 mil millones ya fueron ejercidos hasta mayo.
Óscar de Buen, subsecretario de Infraestructura de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), aseguró que en total, durante 2008 se construirán dos mil 63 kilómetros de carreteras, en conjunto con los poco más de 27 mil millones de pesos que invertirá la industria privada.
Hay 30 proyectos concesionados que requerirán una inversión público-privada de 67 mil millones de pesos, los cuales generarán 55 mil nuevos empleos directos.
Durante la inauguración del Ciclo Internacional de Conferencias de Infraestructura en Concreto, De Buen aseguró que en las licitaciones “hay empresas españolas, mexicanas y de otras partes, en general son grandes, pero también de diferentes capacidades”.
En el acto, organizado por el Instituto Mexicano del Concreto y del Cemento (IMCYC), detalló que el material de construcción que se utilice para las carreteras, ya sea concreto o asfalto, será decisión de la SCT, aunque reconoció que a través de estudios saben acerca de los beneficios del primero.
Jorge Sánchez Laparade, presidente del Consejo Directivo del IMCYC, explicó que el uso del concreto en la construcción de caminos y puentes es cada vez más aceptado por los constructores a pesar de que tiene un costo superior al asfalto tradicional, el cual proviene del petróleo.
Destacó que la industria se dio cuenta, a partir del costo de mantenimiento incluido en sus presupuestos, que el concreto es más rentable e independientemente de los altos precios del petróleo, “la diferencia entre asfalto y concreto se achique cada vez más”.
Según información del IMCYC, en promedio, las carreteras de asfalto requieren mantenimiento cada dos años y las de concreto diez años, aunque la inversión puede ser 40 por ciento mayor.




