Finalmente, las señales de desaceleración económica se hicieron presentes en los datos oficiales. De acuerdo con información del INEGI, durante marzo la actividad industrial cayó 4.9 por ciento en términos anuales.
Esta caída ha sido la más dramática de los últimos años, pues desde 2003, la actividad industrial del país no observaba un retroceso de esta magnitud.
El decepcionante desempeño se atribuyó al sector de la minería, aunque el resto de las actividades industriales también registraron retrocesos, a excepción de la generación de electricidad, gas y agua, cuyo dinamismo sorprendió. Esta división avanzó 6.6 por ciento en los últimos doce meses.
El rubro de la minería cayó 9.3 por ciento, debido a una menor producción tanto petrolera (-9.8%) como a la no petrolera (7.1%).
El sector de la construcción cayó 6.0%. Dicha contracción se asoció a una menor demanda de tubos y postes de hierro y acero, arcillas y minerales, entre otros.
Las industrias manufactureras bajaron 4.0%, como consecuencia de menor producción de equipo de cómputo, principalmente.
Cabe recordar que estas cifras han sido actualizadas con referencia al año base 2003, tal como se ejecutó al total del Sistema de Cuentas Nacionales.




