La Fed rescata a Bear Stearns; Bernanke lamenta imprudencia en las subprime
Una vez más los mercados financieros internacionales reflejaron la profunda incertidumbre que reina entre los inversionistas. Tras una jornada de importantes anuncios, se intensificó la caída accionaria, mientras el petróleo y el oro marcaron nuevos niveles récord.
Las autoridades de Estados Unidos mantienen su respaldo al sistema financiero.
Tan pronto comenzó el año, la Casa Blanca y la Reserva Federal (Fed) fueron contundentes y advirtieron que no salvarían a ningún banco que hubiera abusado de la deuda subprime. No obstante, ayer la Fed anunció que brindaría liquidez a la firma Bear Stearns, con el objetivo de seguir promoviendo “el funcionamiento ordenado del sistema financiero”. La realidad, es que la quiebra de esta importe institución financiera traería consecuencias negativas para la economía estadunidense.
Bear Stearns, a través de su consejero delegado, Alan Schwartz, reconoció que en las últimas 24 horas había experimentado un significativo deterioro en sus niveles de liquidez, razón por la cual, la Fed inyectaría recursos a JP Morgan Chase, banco con el cual Bear Stearns llegó a un acuerdo de financiamiento.
La última vez que las autoridades monetarias de EU tomaron una decisión similar, se dio diez años atrás para salvar a un fondo de riesgo de gran impacto en la economía de este país.
Ben Bernanke, presidente de la Fed, pronunció un mensaje ante empresarios e inversionistas, que poco sirvió para darles tranquilidad.
“Las tasas de hipotecas en cartera vencida y las de ejecuciones de hipotecas han aumentado en el último año y medio... Este incremento refleja de manera significativa, pero no exclusiva, un agudo deterioro en el desempeño de las hipotecas de alto riesgo”.
Sentenció y lamentó que gran parte de los créditos que habían liberado las instituciones financieras en los últimos años, no habían sido gestados de manera “prudente ni responsable”.
A pesar de este reconocimiento, el presidente George Bush también salió ayer a la escena pública, y en un discurso ofrecido en el Club Económico de Nueva York, insistió en la fortaleza de la economía.
Tras la noticia de inyección de liquidez a Bear Stearns, los mercados accionarios nuevamente entraron al terreno negativo.
Desde las bolsas de Europa y Asia, hasta las de América Latina, todas observaron un importante retroceso. El índice Dow Jones cayó 1.60 por ciento, para terminar la semana por debajo de los 12 mil puntos. El indicador tecnológico Nasdaq retrocedió 2.26 por ciento y se ubicó en las dos mil 212 unidades, mientras que el índice S&P diminuyó 2.08 por ciento.
En cuanto al dólar estadunidense, siguió perdiendo terreno, al cerrar en niveles de 1.5676 por euro, mientras que la mezcla de petróleo Brent superó los 108 dólares por barril, y el WTI sobrepasó la barrera de los 111 dólares por barril. El oro, el cual había alcanzado los mil dólares por onza, ayer registró un respiro.
En México el contagio fue inmediato, lo cual generó una caída de 2.20 por ciento.
La variación observada en el Índice de Precios y Cotizaciones de la BMV, representó el alto volumen de acciones cuyo precio cayeron. Según informó la BMV, de las 249 millones 388 mil operaciones ejecutadas en esta jornada, 246 millones reflejaron pérdidas, mientras sólo un millon 887 mil operaciones experimentaron alguna ganancia.



