Dinero
¿Qué te pareció esta noticia?
Califícala
  •  De:  
     Para:  
     Email Amigo:
    CERRAR x

03-Abril-2008

Se enfría la economía de EU y también el optimismo

Floyd Norris

Estados Unidos está perdiendo la confianza en sí mismo. No sólo es porque la economía parece estar en una recesión, aunque no hay duda que tiene muchísimo qué ver

Estados Unidos está perdiendo la confianza en sí mismo. No sólo es porque la economía parece estar en una recesión, aunque no hay duda que tiene muchísimo qué ver. Los reveses en política exterior y las inquietudes en cuanto a que el país no puede competir en un mundo cambiante también desempeñan un papel en esto.

Temores similares han surgido en épocas anteriores, y al final resultaron erróneos. Sin embargo, eso siempre se ha llevado tiempo, quizá porque esos temores profundos pueden implicar su propio cumplimiento en la medida en la que los negocios y los consumidores reducen el gasto, algo que parece estar sucediendo ahora.

La evidencia de la pérdida de confianza surgió hace poco cuando el Conference Board (consejo empresarial) dio a conocer su estudio sobre la confianza del consumidor en marzo.

El pesimismo —que va a empeorar, como lo mostraron los especialistas en pronósticos— no está para nada en niveles récord. Sin embargo, el optimismo en cuanto a que van a mejorar las cosas está muy bajo, como lo ha estado en las cuatro décadas que el consejo empresarial ha estado formulando preguntas.

¿A qué se debe eso? No sólo se trata de la baja en los precios de la vivienda, y el incremento en la mora hipotecaria. Ni tampoco la aparentemente interminable guerra en Irak es la causa principal, aunque, también, es probable que tenga un papel en ello. En cambio, es evidente que EU ya no es un líder, o ni siquiera competente, en un área en la que creíamos sobresalía.

Esa área es la financiera. Hace sólo meses, las instituciones financieras estadunidenses eran preeminentes en la economía mundial. La Unión Americana era el país que inventó todos los nuevos productos financieros y ganaba muchísimo dinero con ellos. Antes se llamaba a sus bancos de inversión para asesorar compañías y gobiernos de otros países, y luego, para arreglar el financiamiento que necesitaban.

Ahora esa reputación se hizo añicos. Sus grandes bancos se han visto obligados a recurrir a lugares como China y Abu Dhabi en busca de capital conforme han aumentado las pérdidas. Sin embargo, a Bear Stearns no se le apareció un ángel, y el consejo de administración de la Reserva Federal (Fed) tuvo que intervenir para evitar el desastre.

La Fed, que apenas hace unos meses parecía omnisciente, ahora pareciera que inventa conforme va avanzando.
Quizá la pérdida de confianza más parecida —al menos desde finales de la Gran Depresión— haya sido la de finales de 1973, cuando un incremento repentino en el precio del petróleo conllevó una recesión severa.

En cierta forma, hoy hay menos optimismo que en ese entonces. Una proporción menor de los encuestados espera que mejoren las condiciones de los negocios en seis meses, y el porcentaje de personas que piensan que su ingreso va a aumentar es mucho menor ahora que entonces. Sólo en materia de empleo es que hay más optimismo en la actualidad, y la diferencia es reducida.

Henry M. Paulson, secretario del Tesoro y ex director ejecutivo de Goldman Sachs, ha intentado tranquilizar la situación. Sin embargo, es posible que las riñas en Washington sobre lo que se debería hacer hayan contribuido a generar la sensación de que se está a la deriva.

En un discurso reciente, Paulson desestimó algunas propuestas de los demócratas en el Congreso: “aún no están listas para la puerta de salida”.

Dijo que trata de evitar “una agitación innecesaria en los mercados de capital”, lo que pareció implicar que no tiene ningún problema con la agitación necesaria, y previno contra esfuerzos para “desacelerar la corrección en la vivienda” que consideró saludable. Es probable que esa declaración no haya reconfortado a los temerosos propietarios de casas.

“Se me pregunta constantemente qué tanto más tiempo va a pasar para que termine esto, y si este es el peor período de tensión en los mercados que haya experimentado”, indicó en un discurso pronunciado ante un grupo de la Cámara de Comercio.

“Respondí que cada periodo de turbulencias prolongadas parece ser el peor hasta que se resuelve. Y siempre se resuelve. Nuestra economía y nuestros mercados de capital son flexibles y resistentes, y tengo gran confianza en ellos”.

No obstante, gran parte del público no comparte esa confianza. Ni tampoco son sólo los consumidores los que están asustados.

1 de 3
Páginas
 
ENVÍA TUS COMENTARIOS

Envíanos tus opiniones y si quieres contar con todas las funcionalidades de comentarios como responder a los participantes, necesitas accesar tu cuenta en el LOGIN

Si eres NUEVO USUARIO, da click aquí para Registrarte.

Te recordamos que es GRATIS y tendrás acceso a todo el sitio del nuevo EXonline, entre otros beneficios.

Nombre:
Comentarios:
Filtrar
Loading...