La SCT señala que el atraso se debe a que desde principios de los años 80 se invirtió menos de lo deseable en ese campo
En el país existen rezagos en obras de infraestructura como carreteras y sistemas de distribución de agua, lo cual afecta la calidad de vida de la población y limita la competitividad económica, consideró el subsecretario de la SCT, Oscar de Buen Richkarday.
Al participar en el seminario "Regulación y financiamiento de la infraestructura pública", explicó que el atraso se debe a que desde principios de los años 80 se invirtió menos de lo deseable en ese campo en función del tamaño, las características y el crecimiento poblacional.
Sin embargo, destacó que actualmente México cuenta con condiciones favorables para destinar recursos en ese rubro gracias a un entorno macroeconómico razonablemente estable.
La nación ha construido obras importantes y es preciso darles el mantenimiento necesario a fin de que se mantengan con los costos y las calidades de servicio suficientes para atender los requerimientos de los habitantes, señaló en el acto organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
En su ponencia "Infraestructura de transporte", el subsecretario de Infraestructura de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) consideró que es indispensable ampliar, modernizar y mejorar las obras existentes.
Por ejemplo, las carreteras de dos carriles pueden ser aumentadas a cuatro, además de extender a otras áreas los sistemas de distribución de agua que cubren cierta zona de una ciudad, detalló en un comunicado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
En su opinión, hay retos por superar como la falta de capacidad para formular, financiar y desarrollar proyectos de esa índole que sean atractivos para el sector privado.
Se tiene una normatividad diseñada para una nación que no tenía para invertir en ese rubro, pero ahora que se cuenta con elementos para impulsar el crecimiento, la reglamentación no es la más propicia, sostuvo.
Además, se tienen instituciones que se han debilitado en los últimos 25 años tras reducir, recortar, privatizar, cancelar y disminuir al sector público, con lo que se han perdido recursos humanos, funciones y capacidades para armar y llevar a cabo las iniciativas que hacen falta, concluyó.
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