Los investigadores del CIDAC, María Cristina Capelo y César Hernández coinciden en señalar que es necesario que se reduzca el control del sindicato sobre la paraestatal
Al diversificar inversiones y lograr una administración autónoma y efectiva de los recursos, Petróleos Mexicanos (Pemex) podría solucionar su situación actual y volver a estar en la lista de las petroleras más eficientes y productivas del mundo.
Para María Cristina Capelo, investigadora del Centro de Investigación para el Desarrollo A.C. (CIDAC), uno de los problemas que enfrenta la paraestatal es que la mayor parte de sus ingresos se va al erario público.
“Con la responsabilidad de cubrir el presupuesto del gasto corriente del país, esto le quita a Pemex autonomía para juntar los recursos —que sí existen— para reinvertir, ya sea para explorar o distribuir”, dijo a Excélsior.
Una solución planteada por la experta sería autonomía de gestión, lo cual ayudaría a que la petrolera asumiera el control sobre los recursos para invertirlos en lo que se considere primordial.
“Está muy claro que la compañía tiene que aportar al país, pero no tiene que ser la única que financie al gasto público, ni volverse una empresa ineficiente”, observó.
César Hernández, también investigador del CIDAC, indicó que la paraestatal debe pasar por un proceso de reestructuración administrativa para que logre ser más autónoma y pueda actuar al margen de decisiones de la Secretaría de Hacienda.
“Para que Pemex tenga un presupuesto para decidir sus inversiones, tiene que cumplir con muchos pasos burocráticos y cuando se decide sólo es por un año. Esta metodología de operación es, comparada con otras firmas internacionales, un obstáculo para ser más competitiva, pues en las otras los planes son al largo plazo y no pasan por instancias politizadas”, destacó Hernández.
Otro factor que contribuye a que la empresa haya pasado del sexto lugar al 11 a escala mundial, de 2000 a 2007 es el sobrecosto que genera el sostenimiento de su sindicato.
“Así Pemex tenga toda la autonomía de gestión, hay otros problemas que están afectando a la empresa. Uno de ellos son los gastos excesivos en administración, las pensiones del sindicato y el control que a lo largo de los años se le ha dado sobre el funcionamiento de la empresa, todo esto habría que ir reduciéndolo”, agregó Capelo.
En el documento Diagnóstico: Situación de Pemex, la compañía señala que entre los retos principales está desarrollar habilidades para una mejor administración y una mayor capacidad de operación.
Para lograr esto, la experta no considera que sea necesario hacer borrón y cuenta nueva, sino modificar los incentivos que tiene la empresa e invertir el dinero donde dé mejores frutos.
Además, opinó que para resolver las trabas administrativas es necesario “la creación de una junta de consejo que sea la que determine las decisiones de la empresa y en lugar de que esté en manos de la gente interna, sea controlada por un organismo externo sin que su principal misión sea cumplir con los compromisos políticos”.
En cuanto a qué hacer para ampliar la base de reservas petroleras, tema en el cual, según datos del documento, la paraestatal tiene el nivel más bajo y presenta la menor tasa de restitución, del orden de 50 por ciento, la experta del CIDAC recomedó diversificar inversiones.
En este punto, los entrevistados coincidieron al señalar que la propuesta de Pemex de invertir en tecnología para comenzar la exploración en otros terrenos, podría ser riesgoso si no se atienden primero asuntos de carácter institucional.
“Pemex puede encontrar tecnología sin tener que asociarse, pero eso implica un costo muy alto. Al fin y al cabo no estaría diversificando su inversión, sino apostándole todo a una tecnología que quizá no les vaya a rendir lo prometido, hay pozos que tienen una probabilidad de éxito del cinco por ciento”, recalcó la investigadora.
César Hernández, opinó que al apostarle todo a una sola posibilidad, la de explorar en aguas profundas, se está cometiendo un error, pues tal y como lo dijo Capelo, los riesgos de no encontrar nada son muy altos y las pérdidas pueden ser millonarias.




