Hasta ayer, las organizaciones campesinas del país no recibieron ninguna invitación formal de la Secretaría de Agricultura, para entablar un diálogo sobre los efectos de la apertura agropecuaria en el campo mexicano, a pesar de que la dependencia puso el jueves como fecha para reunirse con el sector, para debatir el tema, confirmaron líderes agrarios.
La semana pasada, el funcionario convocó a dicha reunión, en la cual ofrece aclarar todas las dudas sobre la apertura del sector agropecuario en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, así como presentar los programas y apoyos previstos para impulsar la competitividad de los productores agropecuarios y pesqueros del país. Pero hasta el momento, las organizaciones no han sido convocadas.
“No tenemos conocimiento y no hay un ambiente propicio para el diálogo porque la última vez, el secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas, abandonó la mesa cuando se discutían las reglas de operación de los programas de apoyo al campo; nos dio un trato grosero, no nos da confianza y no pensamos que tenga disposición para construir acuerdos que luego el no respeta”, señaló Max Correa, dirigente de la Central Campesina Cardenista (CCC).
Afirmó que la CCC y otra docena de organizaciones ponen como condición para iniciar el diálogo con la Sagarpa que el presidente Calderón reconozca abiertamente a Cárdenas como su interlocutor, que esta secretaría dé marcha atrás en las reglas de operación publicadas el 31 de enero. Correa anunció nuevas movilizaciones el 31 de enero, para protestar por la apertura comercial.
Por su parte, Cruz López Aguilar, presidente de la Confederación Nacional Campesina, aseguró que las instituciones oficiales manipulan las estadísticas y los números para demostrar que el campo mexicano se ha visto beneficiado con el TLCAN y que vivirá su mejor momento con la apertura comercial total. Sin embargo, dijo, es necesario informar que las importaciones de productos del campo mantienen una tendencia creciente.
Así, expresó, el 75 por ciento de los productores agrícolas mexicanos siembran parcial o totalmente para su autoconsumo. Esto significa que su participación en la obtención de excedentes comercializables es mínima o nula. Solamente ocho por ciento de las unidades de producción nacional, están en posibilidades de exportar y éstas representan apenas dos por ciento de los productores nacionales.
Emplazó a las secretarías de Agricultura y Economía para ver el número de empresas exportadoras, pues el gran negocio está en manos de unos cuantos.



