La economía habrá crecido en el primer trimestre del año cerca de 3.6% del Producto Interno Bruto (PIB), ya con el desconcentrado del año bisiesto y de la Semana Santa, aseguró Adolfo Albo, economista en jefe para México en BBVA Bancomer.
Aseguró, que la economía habrá crecido 2.7% en el acumulado a finales del presente año. “Se está viendo ya en este primer trimestre una moderación en el crecimiento”.
Al presentar el estudio sobre la “Situación Regional Sectorial”, correspondiente al primer trimestre del año, Albo dijo que la mayor parte de los estados del país tienen cierto grado de vinculación con la economía de Estados Unidos, sobre todo en los sectores de manufactura, turismo y remesas.
Agregó que la recesión estadunidense se verá reflejada de manera diferenciada en los distintos estados del país, dependiendo del grado de vinculación que se tenga con EU.
“También dependerá de la forma de ajuste de la economía de EU; es decir si el ajuste llega por el lado del consumo o bien se profundiza hacia la producción industrial.
En el primer caso los estados más afectados podrían ser aquellos cuyas economías dependan principalmente del turismo. En el caso del segundo impacto será más notable en aquellos sectores que tienen una base más sólida en la exportación manufacturera”, señaló.
En lo referente a las remesas, posiblemente los estados de mayor rezago económico en el país, que son los que reciben la mayor cantidad de remesas, sufrirán también el mayor impacto de la recesión de EU.
En otro orden de ideas, Albo mencionó que la explicación a los niveles históricamente altos de los precios del petróleo, en términos reales y nominales, tienen que ver con desequilibrios estructurales entre la oferta y la demanda, que no cambiarán al corto plazo.
Es más, dijo, el fuerte ritmo de crecimiento en la demanda mundial de energía se mantendrá alto en las próximas décadas debido al impulso de las economías emergentes.
En México, continuó, el tema de los hidrocarburos “requiere de definiciones de manera urgente, pues la industria está en crisis y sus problemas no se reducen a la producción y extracción del petróleo”.
Al respecto, señaló que los rezagos e ineficiencias en el sector se acumulan en forma por demás preocupante en actividades tales como gas natural, petroquímico y refinación, así como infraestructura de distribución.
“La reforma energética propuesta por el Ejecutivo, aunque limitada y gradual, podría atraer importantes cantidades de recursos a una industria que los demanda urgentemente”, explicó.
Albo dijo que en lo que se refiere al excedente de los recursos petroleros, “no se trata únicamente de inversiones, sino de aplicarlas correctamente en todos los niveles de gobierno. Se trata de una modernización y una mayor eficiencia”.
Por último dijo que es aún aventurado decir si la crisis estadunidense ya tocó piso, y si lo peor ya pasó.



