Auguran analistas que la gestión de Raúl Castro será favorable a reformas económicas que necesita la Isla
MONTREAL.- La renuncia del presidente Fidel Castro a seguir en el poder ha encontrado a la economía cubana con serias debilidades en sectores como alimentos y viviendas, pero fortalezas en la extracción de níquel, turismo y exportación de servicios.
Para este año diversas fuentes coinciden en que la mantención de los precios del níquel y el flujo constante de turismo generan buenas perspectivas a la economía de la isla del Caribe, que creció de 2005 a 2007 en promedio 9.7 por ciento.
El Producto Interno Bruto (PIB) cubano tuvo un crecimiento de 11.8 por ciento en 2005, 10 por ciento en 2006 y 7.5 por ciento en 2007, una tendencia descendente.
Para el ministro cubano de Economía y Planificación, José Luís Rodríguez, entre 2004 y 2007, el PIB cubano acumuló un incremento de 42.5 por ciento, que en parte compensó la baja de 35 por ciento tras la desaparición de la Unión Soviética en 1990.
En ese marco, la dirigencia que tomará las riendas políticas este domingo, augura una transición en la orientación de la política económica del país.
La posición que ha seguido el presidente interino Raúl Castro, a lo largo de su gestión que inició a principios del segundo semestre de 2006, ha sido favorable a las reformas económicas.
Inclusive, desde su cargo de ministro de las Fuerzas Armadas dirige una parte del eficiente sector económico del sector militar y que es un generador de divisas.
Un área donde son previsibles cambios es el alimentario, y fuentes oficiales cubanas han adelantado que se "discutirán y adoptarán reformas revolucionarias" en el campo e industrias agroalimentarias ante la demanda de alimentos, el eslabón débil de la economía cubana.
La viceministra de Economía y Planificación, Magalys Calvo, dio en semanas pasadas un dato revelador en este rubro: Cuba importa 84 por ciento de los alimentos de su canasta básica, lo que significa la erogación de mil millones de dólares.
Para analistas económicos en Canadá, Cuba podría seguir una ruta similar a la de China y Vietnam, dos países asiáticos con los cuales La Habana mantiene estrechas relaciones políticas y de amistad.
Otro rubro es el de la biotecnología, un campo en el cual Cuba ha hecho importantes avances y que participa en el sector exportador debido a su "potencial global", según el doctor Peter Singer del instituto de bioética de la Universidad de Toronto.
Para los expertos en biotecnología de Toronto la industria de biotecnología cubana tiene mucho potencial en nichos importantes, pero está siendo afectada por las restricciones que impone el bloqueo comercial estadounidense.
Para algunos analistas Cuba dispone de ventajas que algunos califican de "potencial asiático": una población con alto nivel educacional, un millón de graduados universitarios, un sistema de educación accesible y funcional, mano de obra calificada y estabilidad institucional.
Empero, los cambios en Cuba no serán fáciles ni rápidos porque deberán vencer inercias y resistencias burocráticas, deficiencias enraizadas en prácticas del pasado y el temor a un 'frenazo' en los cambios, como ocurrió en el pasado.
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