Existe el riesgo de que los países adopten medidas individuales según sus necesidades
El impacto que los altos precios de los alimentos a nivel mundial tendría en Centroamérica, región en general frágil económica y socialmente, derivaría en una inestabilidad social en el área, advirtió este domingo el diario costarricense “La Nación”.
Existe además el riesgo de que, ante la crisis alimentaria global, los países comiencen individualmente a adoptar medidas según cada necesidad, agregó el matutino en su comentario editorial titulado "Producción y libre comercio".
Entretanto, mientras se requiere mayor producción de alimentos, ésta es superada por la demanda, planteó.
En el contexto mundial, "la región de Centroamérica y el Caribe es una de las más vulnerables, dada la frágil condición económica, social y política de muchos de sus países", indicó la publicación.
"El efecto negativo de los altos precios de alimentos sobre las economías de la región" es "agravado por la situación de precios de hidrocarburos", señaló.
Ello "significa que las posibilidades de destinar más recursos para la educación, la salud o la infraestructura son menores, en detrimento de las posibilidades de trabajo productivo", explicó.
"El descontento social derivado de esta situación, sobre todo en los sectores marginados, puede derivar en inestabilidad política para la región", advirtió.
Para analizar soluciones a la crisis, representantes de 180 estados participaron en la Conferencia de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) llevó a cabo la semana pasada.
En la declaración final de la reunión efectuada en Roma, sede de la FAO, se incluyó una instancia a todos los países a reducir el número de personas desnutridas -más de 860 millones, a nivel mundial-.
Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas, el surcoreano Ban Ki-moon, exhortó a que anualmente se dediquen veinte mil millones de dólares a resolver la crisis alimentaria global.
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