El transporte podría impulsar la inflación este año
Otro tema de preocupación para el Banco de México es el ajuste que podría tener el transporte público en la Ciudad de México, que es un precio concertado y que se ha venido retrasando hace varios años.
“Nos preocupa que por un ajuste excesivo del transporte, la inflación se eleve por arriba de lo que tenemos previsto y ello pudiera contaminar las negociaciones salariales o las expectativas para converger a la meta de tres por ciento”, sostuvo Javier Salas Martín del Campo, director de Precios, Salarios y Productividad del Banco de México.
En su opinión, el ajuste debe ser congruente con la posibilidad que tenga de pagar el público, ya que un aumento muy elevado no estaría acorde incluso con las políticas de Gobierno del Distrito Federal: lo ideal es que se ajuste acorde a la inflación, sin embargo, hay un problema de bajo precio y de invisibilidad”, señaló.
Citó de ejemplo que si el boleto de metro subiera de precio con base en la inflación debería ser de ocho centavos, no obstante, como ya no circulan las monedas de a diez centavos muchos de los aumentos se van hasta los 50 centavos, “lo que termina generando un aumento de 25 por ciento, el equivalente a ocho veces más que la inflación”.
Hoy, el banco central dará a conocer el dato de inflación correspondiente a 2007, que de acuerdo al consenso del mercado su ubicará alrededor de 3.6 a 3. 7 por ciento, en línea con las previsiones del organismo central.
De acuerdo con Jaime Ascencio Aguirre, analista de Activer, el problema sigue siendo la inflación subyacente que podría cerrar el año cerca de 4.0 por ciento y para este año rebasar ese porcentaje, lo que obligaría al banco central a subir nuevamente la tasa de referencia.
“Si los commodities, como el maíz, trigo y petróleo se mantienen arriba, como ha sucedido en los últimos meses. podría afectar la inflación. La liberalización del sector agrícola por la culminación del TLC también puede generar presiones internas.
“Los incrementos en gasolina y gas, así como la entrada en vigor del IETU, han empezado a registrar aumentos generalizados en los precios”, señaló.
También los incrementos de predial y agua pudieran influir para llevar la inflación hasta 4.4 por ciento hacia el segundo y tercer trimestre del año, lapso en el que el organismo central prevé oscile entre 4.0 y 4.50 por ciento el índice de precios.
Al final de 2008 podría regresar por debajo de cuatro por ciento y difícilmente llegar a tres por ciento en 2009, “va a ser complicada pero no generará riesgos de inestabilidad macroeconómica”.
Erick Urtuzuastegui, de la consultoría Prognosis, coincide que el problema de la inflación empezaría a partir de marzo y hasta junio, donde se ubicaría por arriba de cuatro por ciento. Mientras que para enero y febrero rondaría 3.07 y 3.08 por ciento, respectivamente, derivado del desliz de las gasolinas y los efectos del Impuesto Empresarial de Tasa única (IETU).
“Aunque la inflación se ubicará alta, en ningún momento la vemos que llegue a un rango de 4.0 a 4.50 por ciento como lo anunció Banxico, más bien lo hizo para no obligarse a subir las tasas ante el riesgo de una desaceleración más profunda de Estados Unidos”, concluyó.





