Advierten analistas que, pese a la fortaleza económica de la región, se podría resentir la debacle financiera de EU
BUANOS AIRES.- Las economías de América Latina están más fuertes que nunca para soportar la crisis financiera global, pero eso no las hace completamente inmunes a los problemas del crujiente sector bancario estadounidense.
Los países de la región, en su sexto año consecutivo de expansión económica gracias a la fuerte demanda para sus materias primas, que alcanzaron precios récord, han reforzado sus reservas y sus saldos comerciales y fiscales.
Gracias a eso, según analistas, una esperada recesión estadounidense no empujará a la región al caos económico a la que está acostumbrada cada vez que una crisis externa cierra los mercados de financiamiento para riesgosos países emergentes como los latinoamericanos.
Por efecto de la crisis financiera global, los expertos prevén una desaceleración de la economía de América Latina, al tiempo que advierten que su pregonado desacople a la crisis que tiene como centro a Estados Unidos es una utopía.
Pero, una baja de la actividad económica, con caídas en los ingresos impositivos, los saldos comerciales y los niveles de inversión, no pondría a la región ante un escenario de catástrofe.
La mejora en los fundamentos macroeconómicos latinoamericanos, apuntalados por robustos superávit fiscales y abultadas reservas, conforman un escenario diferente al que las tres mayores economías de la región -Brasil, México y Argentina- tenían cuando enfrentaron las crisis financieras de 1998/1999, 1994/1995 y 2001/2002.
"Pensando en un escenario probable de Estados Unidos viviendo dos o tres trimestres de recesión, vemos que las economías emergentes pueden soportar. Así lo indican sus fundamentos", dijo Leonardo Chialva, socio analista de la consultora Delphos Investment de Argentina.
"Los países mejor colocados para aguantar el cimbronazo son Chile, Perú, Brasil, Uruguay y México", agregó.
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