Las malas noticias siguen a los mercados internacionales. La BMV perdió 2.89% y el precio del crudo se disparó
La actividad financiera mundial vivió ayer un panorama crítico. Tal como se había anticipado, tan pronto comenzó el 2008, el petróleo alcanzó el nivel histórico de los cien dólares por barril.
Justo a la mitad de la primera jornada de actividades financieras de este año, en el New York Mercantile Exchange, el barril de “light sweet crude” para entrega en febrero alcanzó el precio exacto de 100 dólares por barril.
En Londres, el barril de Brent del mar del Norte logró una marca histórica, superando por primera vez la barrera de los 97 dólares y cotizando en 97.74 dólares por barril. Aquí en México, la mezcla mexicana de exportación cerró en 85 dólares el barril.
El impacto se fundamentó en que Nigeria es el quinto proveedor de petróleo a Estados Unidos, y sólo entre 2006 y 2007 perdió un cuarto de su producción, estimada hoy en cerca de dos millones de barriles por día.
“Estos acontecimientos incrementan el temor de que el caos en este país pueda, nuevamente, perturbar la entrega de petróleo para el exterior”, explicó John Kilduff, analista de MF Global.
Otro dato que impresionó fue el precio de la onza de oro que alcanzó un nuevo máximo histórico. Luego de 28 años, el metal amarillo cotizó a la mitad de la sesión de este miércoles en un precio de 859.20 dólares por onza, y con ello superó los 850 dólares que logró el 21 de enero de 1980.
Los inversionistas se volcaron en el oro, ya que históricamente siempre ha operado como un safe heaven, esto es, como un refugio en tiempos de crisis.
Así, los mercados accionarios sufrieron las consecuencias de la agitación entre los inversionistas. En este primer día de actividades financieras, desde Asia hasta el continente Americano, los índices abrieron el año con pérdidas que fluctuaron entre 0.60 y 3.00 por ciento.
El IPC de México perdió 2.84 por ciento, y en Estados Unidos las acciones de Nueva York también cayeron por malos resultados en el dato de manufacturas.




