En la batalla de las paraestatales, Pemex sufrió un revés al ser superada por la petrolera PDVSA de Venezuela en el ranking de las 500 empresas más grandes que anualmente publica la revista Fortune.
La compañía mexicana pasó de la posición 42 a la 31 del listado de este año. La paraestatal de Caracas se colocó en el número 27, al registrar una ganancia neta de siete mil 451 millones de dólares y una producción diaria de tres mil 269 millones de barriles en 2008.
Pemex registró en el mismo periodo una caída en la producción de su yacimiento Cantarell, el cual llegó a 35 por ciento del nivel de su producción en 2008, uno de los factores por los que la petrolera perdiera diez mil 56 millones de dólares.
Los niveles históricos alcanzados por los precios del crudo en 2008, de hasta 147 dólares, propiciaron que ambas paraestatales obtuvieran mayores ingresos. Los costos de producción para Pemex, sin embargo, se dispararon hasta mil por ciento debido a la refinación e importación que hace de diversos hidrocarburos.
En la competencia de las paraestatales Pemex se enfrenta también con el gigante brasileño Petrobras, que obtuvo ganancias por 18 mil 879 millones de dólares, escalando de la posición 63 en 2008 a la 34 en 2009 de acuerdo al ranking de Fortune.
Una de las ventajas de la petrolera brasileña es que a pesar de ser una empresa estatal permite asociaciones con empresas privadas y cotiza en el mercado accionario, lo que amortiguó el que la empresa no llegara a sus metas de producción de 1.95 millones de barriles por día, al cierre del año pasado, y se quedara en 1.9 millones de barriles diarios.
En los últimos años, Pemex se ha caracterizado por una menor producción, menos activos, y mayores pasivos, lo que la ha llevado a prácticamente una quiebra técnica.
“Por múltiples causas, a Pemex se le ha condenado a ser una empresa sin estrategia de crecimiento, sin presencia internacional, sin política de modernización tecnológica, sin estrategia de recursos humanos, sin posicionamiento en el resto del mundo y sin visión de futuro”, lo que ha llevado a la empresa de la sexta petrolera mundial hace siete años a la onceava actualmente, señaló el director de Pemex, Jesús Reyes Heroles, en mayo de 2008.
La paraestatal pretende colocar 70 mil millones de pesos en deuda en un intento para revertir el declive en la producción petrolera del país. Además, ha comenzado a desarrollar proyectos para hacer frente al declive de Cantarell.
Una de las principales apuestas de la petrolera mexicana es el yacimiento Ku Maloob Zaap que actualmente produce un máximo de 830 mil barriles por día (bpd) y continuará produciendo a ese nivel por los próximos siete años, de acuerdo a previsiones de Pemex. Por su parte PDVSA mantendrá su plan de inversiones en 14 mil millones de dólares en 2009 a pesar de la caída de los precios del crudo y buscará colocar bonos para saldar un adeudo de siete mil millones de dólares con sus contratistas.
La caída de los precios también ha complicado las inversiones de Petrobras por lo que ha solicitado créditos: seis mil 500 millones de dólares a seis bancos, 12 mil 500 millones de dólares en el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social de Brasil, dos mil millones de dólares del estadunidenses Eximbank y diez mil millones de dólares del Banco de Desarrollo de China.





