El comportamiento negativo del país, Venezuela y Ecuador, se observó desde 2007
La crisis producida por el mercado inmobiliario de Estados Unidos, dejará huella en el desempeño de las economías de América Latina, aunque México será de los más afectados.
En la Encuesta Económica de América Latina, los expertos del Instituto de Investigación Económica de la Universidad de Munich (IFO), confirman que este ciclo económico causará efectos negativos en los países de la región, aunque a México ya le costó perder una posición en el ranking del Clima Económico Regional.
De acuerdo con las cifras presentadas, en la consulta realizada en el último trimestre de 2007, México mantenía la novena posición entre las 12 economías calificadas. Sin embargo, en la evaluación del primer trimestre de 2008 (enero), fue ubicado en el décimo lugar.
Las economías que ocuparon las tres primeras posiciones fueron Uruguay, Perú y Costa Rica, países que si bien no mejoraron su desempeño con respecto a la última revisión, al menos mantuvieron el mismo nivel de calificación.
El informe destacó el caso de Argentina, país que mejoró su calificación en el Índice del Clima Económico, en donde recibió 4.3 en la última revisión de 2007, puntaje que subió hasta 5.0 en el ejercicio más reciente.
Los resultados y las expectativas sobre la evolución económica de este país, han venido mejorando consistentemente en los últimos años, lo cual le ha permitido obtener resultados por arriba de su promedio de los últimos diez años.
México junto con Ecuador y Venezuela son los únicos tres países en donde los analistas reconocen que se han integrado “en una trayectoria de empeoramiento de sus condiciones económicas”.
El documento detalla que en términos globales, la economía de AL registró una caída en el Índice del Clima Económico, de 5.6 a 5.2 puntos. Este retroceso en su evolución se justifica en el comportamiento de los dos principales subíndices que componen la medición general.
“La caída está asociada principalmente al empeoramiento del Índice de Expectativas (IE), el cual cayó desde 4.7 hasta 4.1 puntos, y por otro lado al Índice de la Situación Actual (ISA), que se mantuvo estable. Este indicador se modificó desde los 6.4 puntos reportados en octubre de 2007 hasta los 6.3 puntos, logrados en enero de 2008”.
Los autores del informe, explicaron que este comportamiento negativo ya se había venido observando desde los últimos dos ejercicios de 2007, lo cual confirma que las economías de la región están absorbiendo el impacto de la crisis económica que se desató en EU por el deterioro del sector inmobiliario, aunque en menor medida que en otras crisis.
“La crisis producida por el mercado del crédito inmobiliario en Estados Unidos, ha llevado a un intenso debate sobre sus posibles efectos en la economía mundial... La situación actual permanece relativamente inmune a los efectos de la crisis. Hay un empeoramiento en las expectativas en enero, pero el mayor impacto negativo ocurrió en octubre. Por consiguiente, no se puede alejar la hipótesis del contagio de la crisis, pero con una tendencia a tener un efecto relativamente menor que en otras crisis”.
Según se detalla en el texto, en las últimas crisis financieras, como las de los años 1998 y 2001, el Índice del Clima Económico regional presentó valores por debajo de la media observada en los diez años previos. En enero de 1999 se observó un desplome hasta 3.7 puntos, mientras que en enero de 2002 el indicador se ubicó en 4.5 puntos.
Los analistas precisan que los resultados de enero de 2008 muestran que el indicador está por encima de la media histórica. “El escenario esperado es de alguna desaceleración del crecimiento económico de la región. La gran diferencia con relación a las crisis anteriores, es que la región latina se encuentra en un momento en el que predomina una evaluación ‘buena’ con relación a la situación actual, en diversas economías de la región. Eso puede explicarse, parcialmente, aunque existan expectativas menos favorables, el efecto de la crisis se disminuya”.
Deben existir otros factores favorables en la situación actual, que disminuyen los efectos de la crisis, concluyó el informe.
El IFO lleva más de una década presentando estudios de perspectivas económicas para Alemania, la Unión Europea y otras regiones del mundo.



