El analista Lyle E. Gramley reconoce que si la Fed no hubiera inyectado recursos, la situación sería terrible
La economía mexicana no será fuertemente afectada si la recesión estadunidense dura a lo mucho el primer semestre del año, de lo contrario, si se prolonga es muy probable que la afectación sea mayor, sobre todo por la alta dependencia entre ambas economías, aseguró Lyle E. Gramley.
El principal asesor económico de Stanford Washington Research Group señaló que es difícil predecir la duración de la actual recesión de la economía estadunidense, pero “lo que sí está claro es que no se ve el final del camino. Todavía pasarán cosas negativas antes de comenzar a ver la salida”.
Gramley aplaudió los esfuerzos realizados por la Reserva Federal (Fed) por reactivar el mercado interno para impulsar la economía y detener a toda costa su declive.
“Si la Fed no hubiera reaccionado como lo ha hecho en los últimos meses, inyectándole recursos frescos a la economía, estaríamos en una situación terrible, mucho más profunda; de hecho estamos en el límite de caer en un problema mayor.”
Mientras que el consumo se ubicó en tres por ciento al tercer trimestre de 2007, en el mismo periodo de 2008 disminuyó a menos de uno por ciento. Gramley pronosticó que esos niveles no se recuperarán sino hasta el segundo o tercer trimestre de 2009.
A eso, explicó, habría que sumarle los altos índices de desempleo que hay en EU, los cuales siguen en aumento. En el primer trimestre de 2007 el desempleo se ubicó en 4.5 por ciento, actualmente se ubica en niveles cercanos a cinco por ciento. Pronosticó que para finales del próximo año el desempleo se agravará hasta alcanzar 5.5 por ciento.



