La apertura de fronteras a la libre importación de maíz, frijol, azúcar y leche en polvo no va a provocar un desastre agrícola en México
La apertura de fronteras a la libre importación de maíz, frijol, azúcar y leche en polvo no va a provocar un desastre agrícola en México, afirmó Armando Paredes Arroyo Loza, presidente del CCE, para quien la entrada en vigor del capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio es una ventana de oportunidad para modernizar el sector.
Dijo que se equivocan quienes presagian un desastre en México por la libre importación de esos cuatro productos, pues recordó que desde hace varios años, antes de la apertura, el país realiza grandes importaciones para abastecer el mercado y satisfacer la demanda interna, sin que ello se haya traducido en un descalabro para los productores nacionales.
“Quien argumenta que el maíz va a entrar y va a haber una catástrofe en México pues está equivocado, porque en los últimos años se han abierto cupos, sobre cupos de maíz, inclusive el maíz quebrado está totalmente libre de arancel”, dijo el dirigente del organismo cúpula del sector privado.
Según Armando Paredes, el nivel de los precios internacionales de algunos granos favorece a los productores nacionales y esa coyuntura debe ser aprovechada por el gobierno mexicano para, en vez de otorgar subsidios a la producción, invertir en infraestructura agropecuaria, como por ejemplo bodegas.
Explicó que de esa manera, los productores nacionales no se verían obligados a vender la cosecha cuando los precios caen, pues podrían almacenar la producción para venderla cuando los precios suben y de esa manera hacer rentable su actividad.
El dirigente del organismo cúpula del sector privado reconoció que no se hizo nada durante los 15 años posteriores a la entrada en vigor del TLCAN para elevar la competitividad del sector agropecuario de cara a la apertura que se daría el 1 de enero de 2008.
Sin embargo, aseguró que a pesar de ello, es mucho lo que se puede hacer, pues insistió en que la apertura es una ventada de oportunidad para que los productores nacionales aprovechen los altos precios internacionales de los granos y el gobierno invierta en infraestructura de desarrollo rural.
Jaime Yesaki, presidente del Consejo Nacional Agropecuario coincidió con Paredes Arroyo en que la apertura a la libre importación no va a provocar una catástrofe en México, pero insistió en la necesidad de perfeccionar el sistema de agricultura por contrato para que los productores rurales garanticen la venta de su cosecha a buen precio.



