Los niveles de las notas a 10 años son las más bajas de las últimas cuatro décadas
NUEVA YORK.- Los países de mercado emergente deben permitir que sus monedas se aprecien libremente para frenar la inflación en la región, en vez de simplemente elevar las tasas de interés, de acuerdo con analistas.
Con los altos precios de los alimentos y la energía amenazando con hacer retornar la inflación a niveles incómodos, muchos responsables de política monetaria en las economías emergentes, ya han comenzado a subir las tasas o al menos señalado que están listos para hacerlo.
Pero la mayoría de ellos muestra poca disposición a permitir que sus monedas se fortalezcan libremente. Al contrario, los bancos centrales continúan comprando dólares en el mercado cambiario, aumentando las reservas en aproximadamente 850 mil millones de dólares en 2007, según JP Morgan.
Estima que las reservas en moneda extranjera de las economías emergentes se expandan en 390 mmdd adicionales este año.
“Los mercados emergentes tienen una simple respuesta (a la amenaza de inflación): lo que tienen que hacer todos ellos es dejar de comprar dólares, entonces las monedas subirán y el problema de la inflación será resuelto”, precisó Jerome Booth, jefe de investigación de Ashmore Investment Management.
Hasta el momento, los precios de las materias primas agrícolas como el maíz, el trigo y la soya se están comerciando en o casi máximos históricos.
Mientras tanto, preocupaciones sobre inflación han sido expresadas recientemente por autoridades monetarias de varios países emergentes, entre ellos Brasil, México y Turquía.
“La inflación fue una sorpresa en los mercados emergentes”, dijo Joyce Chang, jefe de investigación de mercados emergentes de JP Morgan, a inversionistas en el mismo seminario. Chang pronosticó que las monedas de los mercados emergentes se fortalecerán como resultado, “cuando los bancos centrales retiren el estímulo monetario”. Pero el alza de las tasas de interés para combatir la inflación en los alimentos no es una política adecuada, insistieron los analistas.



