México será indudablemente el país de América Latina que más va a resentir la recesión de la economía de Estados Unidos, debido a la alta dependencia que el país tiene con su vecino del norte.
Así lo aseguró Manuel Balbontin, presidente de Compass Group, en Nueva York, compañía asesora de inversión que firmó una alianza con JP Morgan para lanzar fondos de inversión al mercado.
Señaló que a pesar de que Latinoamérica tiene fuertes sus fundamentales económicos, pues ha mantenido un crecimiento entre 4 y 6 por ciento, un superávit fiscal, cuenta corriente y las reservas de la región, en lo que se refiere a divisas extranjeras, asciende a 350 mil millones de dólares, México es la excepción.
“Desgraciadamente, si hay crisis, se debilitarán sus exportaciones”, dijo.
Por eso, manifestó, urgen medidas contracíclicas por parte del gobierno federal, las cuales, aunque ya fueron anunciadas, no serán suficientes.
Explicó que urge que el gobierno ya comience a implementar los programas de infraestructura, sobre todo para crear empleos y reactivar la economía interna.
Ante este “gris panorama”, Balbontin espera que la crisis estadunidense afecte a México a lo mucho un punto porcentual en su crecimiento, y que el país logre crecer entre tres y cuatro por ciento al terminar 2008.
“Algo que va a ayudar son los niveles altos de consumo, lo cual es una señal que la economía interna está activa”, indicó durante su participación en el Segundo Seminario de Inversiones Internacionales, organizado por Compass Group y JP Morgan.
Balbontin indicó que las reacciones del gobierno estadunidense fueron tardías, insuficientes y poco agresivas.
“Nos habría gustado mayor agresividad por parte del banco central estadunidense (Fed). Esperamos que la semana próxima se anuncie otra baja en las tasas de interés en por lo menos 55 puntos base”, señaló.
Asimismo, dijo que la deuda de la región ha disminuido y que está protegida debido a la exportación de sus materias primas, sobre todo a los mercados europeos y asiáticos.
Todo lo anterior ayudará a la región a mitigar la recesión (ya no es desaceleración) de la economía más poderosa del mundo.
Y es que mientras que en 1990, cerca de 70 por ciento de las exportaciones de los commodities de América Latina se realizaban a Estados Unidos, hoy en día la cifra disminuyó a 23 por ciento, lo cual significa que la región ha sabido diversificarse.
Balbontin señaló que la región enfrenta riesgos en los próximos meses, con los cuales deberá tener cuidado.
Uno de ellos, obviamente, es la propia recesión en EU.
Otro es que los países que componen el grupo de los BRIC desaceleren la compra de materias primas de Latinoamérica, debido a la crisis. Un riesgo más es el proteccionismo comercial que siempre aparece en Estados Unidos cuando hay año electoral.




