La globalización se ha vuelto reversible por el alto costo del transporte comercial, y un restablecimiento de la “producción a proximidad” favorecerá a México sobre China, afirmaron los economistas canadienses Benjamin Tal y Jeff Rubin
La globalización se ha vuelto reversible por el alto costo del transporte comercial, y un restablecimiento de la “producción a proximidad” favorecerá a México sobre China, afirmaron los economistas canadienses Benjamin Tal y Jeff Rubin.
Los especialistas del banco canadiense CIBC World Markets consideraron que la “globalización es reversible” por los crecientes precios del transporte de mercancías, que en términos de costos se comparan a las barreras tarifarias del pasado.
Al ser aplicado a los consumidores el aumento en los costos de transporte en las mercancías importadas de países lejanos está llevando a una respuesta del mercado, o sea “a la sustitución por productos que pueden ser contratados en lugares más cercanos”.
Los especialistas dicen que en lugar de encontrar mano de obra barata en la cara opuesta del planeta, “para el mercado el aspecto clave será encontrar la mano de obra más barata dentro de razonables distancias de transporte”.
En esta coyuntura, escriben Rubin y Tal, las plantas maquiladoras de México “tendrán otra oportunidad de batear cuando se trate de abastecer el mercado norteamericano”.
“La proximidad de México al resto de América del Norte será, en un mundo donde el petróleo llegará pronto a costar 200 dólares el barril, una gran ventaja en materia de costos”. Otros economistas han destacado, en los últimos dos años, una nueva “división de la producción” para atenuar los costos de transporte y la transferencia a México de la producción, por parte de empresas, de productos como refrigeradores y lavadoras.
Son los costos de transportar mercancías y no las tarifas que “hoy día constituyen la mayor barrera al comercio global”, al punto que están eliminando “todos los esfuerzos de liberalización comercial de las últimas tres décadas”, destacaron Rubin y Tal.
Rubin, que a mediano plazo anticipa un precio de 200 dólares para el barril de petróleo, alertó que el incremento de costos de transporte “está removiendo el más importante freno a la inflación de la última década (...) los bajos salarios de China’.
Cuando el crudo llegue a los 200 dólares, no será rentable transportar productos en contenedores, a menos que sean diamantes, lo que significa “el costo de transporte empieza a cancelar la ventaja de los salarios (bajos) en el Sudeste”, citó.
Según el CIBC por cada dólar de aumento en el precio del barril de petróleo hay un alza de 1.0% en el costo de transporte. Con el petróleo a 100 dólares el barril “el costo de transportar mercancías anula el impacto de (la baja o eliminación) en los aranceles para todos los socios comerciales de Estados Unidos”.



