El país genera más ingresos por el alza de los energéticos, pero los pierde en la adquisición de hidrocarburos
Los precios del petróleo han alcanzado niveles históricos a escala mundial, y aunque las presiones inflacionarias sobre los energéticos son casi inmediatas, los efectos para México deben analizarse desde un punto de vista más amplio, coincidieron en señalar especialistas.
Miguel Molina, director general de la firma CFI Ingeniería Financiera, explicó que los incrementos en los petroprecios se han manejado como algo negativo para el país, situación que no es del todo correcta.
“Para México, desde el punto de vista de corto plazo, no hay duda de que estos incrementos tienen un beneficio muy importante en los ingresos de Pemex y por consecuencia del gobierno federal”, mencionó.
“Los gobiernos estatales y municipales también reciben un aumento en las participaciones que reciben, entonces no todo es tragedia”.
El viernes, el precio por barril del petróleo ligero de Texas subió 10.75 dólares respecto de su cotización anterior, para ubicarse en 138.54 dólares; la mezcla mexicana alcanzó los 116.62 dólares y el Brent se encareció 10.15 dólares, quedando en 136.87.
Cabe destacar que hoy, en el Senado, se abordará el tema de la refinación en los foros de debate de la reforma energética y los petroprecios, así como su impacto en el costo de los petrolíferos. Estos últimos serán un factor indispensable para considerar.
“Son temas que hay que debatir, para definir cuál es el objeto de que Pemex produzca más petróleo y derivados, hay que saber para qué lo queremos”, afirmó Molina.
Para David Maldonado, presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, se vive una crisis mundial, tanto por los costos de los alimentos como también por los elevados precios de los energéticos.
“Las condiciones de vida de los mexicanos no son las que quisiéramos, y con los productos que tenemos hoy subsidiados, pues entonces hay que pensar hasta cuándo nos van a alcanzar los recursos que puedan llegar por concepto del petróleo”, recalcó.
Asimismo, el legislador coincidió en que se trata de un asunto que no puede quedar fuera de las discusiones sobre las reformas que requieren los hidrocarburos.
Según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), las costosas importaciones de gasolina fueron una de las causas de que durante el primer trimestre del año no hubiera excedentes petroleros para repartir a las entidades.
Los precios de esos combustibles también han provocado una fuerte inyección de subsidios por parte del gobierno federal para evitar un efecto en el bolsillo de los consumidores mexicanos.
Molina explicó que el efecto inflacionario es casi inmediato, aunque en comparación con Estados Unidos, los precios de la gasolina no han presentado incrementos como el caso mexicano.
“El gobierno está haciendo el esfuerzo de subsidiar las gasolinas, que me parece que es válido si es algo temporal”, dijo, “los precios en México tendrían que incrementarse más o menos en 70 por ciento”.
Sin embargo, ayer el Banco de México (Banxico) informó que el incremento en la tasa de variación anual índice de precios no subyacente se explica principalmente por los mayores niveles que alcanzaron las tarifas eléctricas de alto consumo, el gas doméstico y las gasolinas, con relación a las registradas en mayo de 2007.



