En el encuentro del organismo se planteó la necesidad de mantener la estabilidad e impulsar el crecimiento económico
Empresarios reunidos en París expresaron su preocupación por la crisis alimentaria global. En ese marco, plantearon la necesidad de que los países eliminen prácticas proteccionistas que obstaculizan el libre comercio de alimentos y distorsionan el mercado.
Así lo informó el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Ricardo González Sada, quien participa en el foro de la OCDE como representante del sector empresarial mexicano y donde fue electo vicepresidente de la Businness and Industry Advisory Commitee (BIAC).
En una conferencia de prensa ofrecida vía telefónica desde París, el líder del sindicato patronal reveló que los países socios de la OCDE están preocupados por la peligrosa combinación de la desaceleración de la economía de Estados Unidos y la inflación global, generada por el incremento en los precios de los alimentos.
Sin embargo, agregó que entre los socios de la OCDE también hay una conciencia clara sobre la necesidad de mantener la estabilidad e impulsar el crecimiento económico, mediante el uso equilibrado y eficiente de las políticas monetaria y fiscal, así como de las mejores prácticas de comercio.
A decir de González Sada, los países miembros del organismo internacional, excepto, Estados Unidos, están comprometidos a no establecer políticas públicas que generen proteccionismo comercial y distorsión en los mercados, así como a eliminar subsidios a la producción y aranceles a la importación y a la exportación.
Explicó que la economía de Estados Unidos, contaminada por el proceso político-electoral que vive ese país, está enviando señales inadecuadas al mercado internacional, ya que subsidia la producción de alimentos e impone aranceles que distorsionan el mercado.
González Sada dijo que también existe preocupación por el incremento en el precio internacional del petróleo, ya que presiona los precios de los bienes y servicios, lo cual genera inflación.
Al margen de lo anterior, en la OCDE hay la percepción de que la economía de México está fuerte y en vías de consolidarse como una de las más desarrolladas del mundo y atractivas a la inversión, pero para ello -dijo- es necesario avanzar en las reformas pendientes. Sobre el debate en torno a la reforma energética, opinó que es necesario superar dogmas y evitar discusiones ideológicas.



