Según el organismo, por la falta de competencia no se han igualado los precios de bienes y servicios a los niveles de los otros socios comerciales
La falta de competencia en México ha evitado que se aproveche uno de los grandes beneficios que genera un tratado de libre comercio: la reducción de precios de bienes y servicios al nivel de sus socios comerciales, concluyó un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Como parte de la evaluación anual que el organismo realiza sobre la economía mexicana, se presentó un estudio anexo titulado Integración de México al Mercado del TLCAN, cuya principal conclusión determinó que si bien el país ha logrado beneficios, estos se han visto limitados por la falta de competencia.
De acuerdo con los argumentos de los economistas que desarrollaron el estudio, la experiencia dicta que por la Ley de Un Solo Precio (LOOP, por su nombre en inglés), un mismo bien debería ofrecerse a un mismo precio en cualquiera de los países que integran un tratado de libre comercio. En este caso, se analizó la experiencia tras la firma del TLCAN entre México, Estados Unidos y Canadá.
Tras desarrollar diferentes análisis, los investigadores del FMI concluyeron que esto no sucedió entre los tres socios comerciales del TLCAN. La razón principal, es que los costos internos de transacción no permiten que bajen los precios en la misma velocidad e intensidad.
De hecho, estimaron que tras la firma de este acuerdo comercial, los costos de transacción entre México y Estados Unidos se mantuvieron 34 por ciento por arriba de los costos de transacción que actualmente prevalecen en la relación comercial entre Estados Unidos y Canadá.
Así la diferencia de precios entre los mismos bienes ofrecidos en estos tres países, pueden variar entre 2.0 y 32 por ciento, dependiendo del sector económico.
Ello revela, según concluyó el estudio, que México no ha logrado integrarse del todo a la dinámica comercial entre estos tres países; por lo tanto, que le queda un amplio margen para reducir sus barreras comerciales y, en consecuencia, aprovechar todos los beneficios de la apertura comercial y la globalización.
Pero los economistas asumieron que “la falta de competencia” entre los sectores económicos en México, ha sido el factor más determinante para mantener los precios altos, y que no puedan ser homogéneos a los que disfrutan en Estados Unidos y Canadá.
Entre los sectores económicos que se tomaron de muestra para el estudio se contaron al del maíz, la harina, el arroz, el azúcar, la electricidad, los servicios de telefonía y el sector del cemento. Entre varios de esto, se ha dicho en diversas ocasiones por diferentes organismo internacionales, que hace falta competencia para incentivar la calidad y reducir los precios al consumidor.
La buena noticia, de acuerdo con las conclusiones descritas en el documento anexo al Artículo IV de México entregado por el FMI, es que efectivamente los precios de los productos en otros sectores sí responden de manera más instantánea a la competencia entre socios comerciales.
“Desde la perspectiva de México, los resultados muestran que los precios de los bienes domésticos responden de manera más eficiente y rápida que en el pasado a un cambio de precios en los Estados Unidos, o incluso, a una variación en el tipo de cambio”.
Por ello, los expertos sugirieron mantener una observación más cercana del porqué los precios no bajan más, y en su caso, implementar políticas económicas que contribuyan a caminar en este sentido. Como ejemplo, citaron desarrollar la eficiencia del mercado de logística en México, mejorar la calidad y reducir los costos del transporte, e impulsar más y mejores mecanismos de distribución.
Pero principalmente, mejorar el estado de competencia entre las firmas domésticas, y reducir las barreras que prevalecen al comercio exterior.
Estudios recientes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), han mostrado que los servicios de telefonía y electricidad en México, son de los más costosos entre los países miembros, en donde se incluye a Estados Unidos y Canadá. Este organismo ha confirmado que la falta de competencia es un factor determinante en este panorama.




