El Consejo Empresarial de la Industria del Maíz estima que los elevados costos de los granos aumentarán este producto
Hasta el momento no existen elementos de mercado que justifiquen incrementos en el precio de la tortilla, sin embargo, se espera que los altos precios internacionales del petróleo y el gas obliguen a los molineros a elevar el precio a finales de marzo, anticipó Greta Villaseñor, directora ejecutiva del Consejo Empresarial de la Industria del Maíz y sus Derivados.
Argumentó que en los estados de México, Morelos, Michoacán y el Distrito Federal, los precios no deben rebasar 8.50 pesos pues a pesar de que el costo del grano se mantienen, en el país existen inventarios suficientes para mantener los precios actuales.
Sin embargo, reiteró que hacia finales del primer trimestre es de esperarse un incremento toda vez que los molineros empezarán a resentir las alzas de los energéticos. “Ahorita sería imposible dar un porcentaje sobre cuánto puede subir la tortilla, no sabemos si las tendencias se pueden agudizar pasando el primer trimestre”, afirmó la representante empresarial.
Destacó que hasta ahora se desconoce de manera certera de cuánto serán los incrementos en el gas, pues el deslizamiento en 2007 fue de dos a tres centavos mensuales. Actualmente existen en el país 63 mil molineros, de los cuales 25 por ciento no tiene la capacidad para asumir incrementos en los energéticos.
Afirmó que en entidades como Tamaulipas el costo por kilo ya llega a 15 pesos y quizá se justifique por el gasolinazo y el incremento en los fletes. “Habría que ser más específicos, los mercados de la tortilla ya son muy regionales y hay condiciones muy variables, pero al menos aquí (D.F) no se han visto incrementos”, detalló.
Ejemplificó que en los estados del sureste y noroeste del país, el precio de la harina es mucho más alto que el del nixtamal. La tonelada de maíz anda entre dos mil 780 y tres mil 150 pesos: la variación es porque hay inventario del Bajío y Sinaloa de la cosecha pasada.
“El maíz de Sinaloa siempre es más caro y eso marca una diferencia en el precio de la tonelada de harina. Los acuerdos decían que la harina no iba a pasar de cinco mil mil pesos la estándar, pero hay de seis mil 500”, explicó.
Recalcó también que en los estados del sureste y noroeste, el único proveedor de harina es Maseca y ello tiene un efecto.




