Héctor Macías, de la firma consultora PWC, dice que la propuesta de que el comité de Remuneraciones apruebe el salario del director general es positivo
La reforma a Petróleos Mexicanos (Pemex) que el presidente Felipe Calderón propuso la semana pasada al Congreso de la Unión incorpora medidas de gobierno corporativo, pero algunas de las iniciativas más relevantes no se ajustan a los estándares de esta materia, dijo el socio especializado en estas prácticas de PricewaterhouseCoopers (PWC), Héctor Macías.
El gobierno propone sumar a cuatro consejeros llamados “profesionales” al Consejo de Administración de la paraestatal.
Este órgano se integra actualmente por seis funcionarios del gobierno y cinco trabajadores del sindicato. Si se aprueban los cambios, el nuevo consejo tendrá 15 integrantes. Las reglas del gobierno corporativo a escala mundial indican que por lo menos 25 por ciento de los consejeros deben ser independientes, y si se tomara como independientes a los cuatro nuevos, éstos representarían 26 por ciento del grupo.
Sin embargo, indicó, el gobierno propone que dos de estos cuatro integrantes trabajen “de tiempo completo” como consejeros y que incluso reciban un salario por parte de la paraestatal. Esta estructura pondría en entredicho la independencia de estos consejeros.
“Terminarían siendo empleados del gobierno o del propio Pemex”, resaltó Macías.
Los otros dos serían consejeros “de tiempo parcial” y podrían mantener sus otras actividades
Esto los dejaría como los únicos que verdaderamente son independientes.
“Los cuatro consejeros deberían de ser verdaderamente independientes”, subrayó el especialista de la firma consultora.
Otra de las propuestas en esta materia, consignada en la iniciativa de Ley Orgánica de Petróleos Mexicanos, es que los consejeros profesionales permanezcan en sus puestos por ochos años con la posibilidad de repetir un periodo más.
“Es un periodo muy largo”, mencionó Macías. La práctica internacional varía entre dos y cuatro años.
Si se aprueba la iniciativa tal y como está, se obligaría a Pemex a formar tres comités: Transparencia y Auditoria, Estrategia e Inversiones, y el de Remuneraciones.
Entre las prácticas de gobierno corporativo que según Macías sí cumplen con estándares internacionales, destaca la propuesta de que el comité de remuneraciones apruebe el salario del director general y el de sus subordinados, hasta tres niveles abajo.





