Para los industriales del país, la aprobación de la reforma energética será un aspecto fundamental para que puedan acceder a precios más accesibles de los energéticos, afirmó ayer Miguel Marón Manzur
Para los industriales del país, la aprobación de la reforma energética será un aspecto fundamental para que puedan acceder a precios más accesibles de los energéticos, afirmó ayer Miguel Marón Manzur.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) destacó que se trata de un elemento fundamental para dotar de mayores niveles de competitividad al sector productivo.
“En el camino de la reforma, lo que nosotros queremos son mejores precios en todos los insumos que estamos consumiendo, mejor calidad y mejores tiempos de entrega, además de que no nos falte absolutamente nada”, recalcó Marón Manzur.
De aprobarse la reforma, la tasa de crecimiento del sector manufacturero podría alcanzar niveles interesantes, agregó, además de que se podría generar una mayor cantidad de empleos y también fortalecer al mercado interno del país.
En el marco del décimo Congreso de la Asociación Mexicana para la Economía Energética, dijo que el sector ha sido un gran amortiguador de los precios, porque no ha repercutido la totalidad en sus costos en el precio final de los productos.
Sugirió reactivar el mercado interno con mayor inversión y con la aplicación oportuna de proyectos del sector público, como es el caso del Programa Nacional de Infraestructura.
El abasto de combustible está en riesgo debido a que la capacidad de almacenamiento es prácticamente nula comparada con la de otras naciones aunado al alto grado de deterioro físico que presenta la infraestructura, con fugas y exposición a robo y sabotaje, advirtió Marón Manzur.
Lo anterior se desprende del diagnóstico que realizó el organismo sobre el transporte, almacenamiento y distribución de hidrocarburos y derivados, entregado al Senado para su análisis.
La capacidad de almacenamiento, refirió, es de cinco días en condiciones normales y de uno en alta demanda contra 19 en Reino Unido o 22 en EU y Canadá, lo cual es grave si se suman rezago tecnológico y envejecimiento de oleoductos y poliductos (28 años en promedio), fugas y robo de combustible que generan altos costos de operación e incrementan el riesgo para las comunidades.




