Consideran difícil que en épocas de estabilidad los gobiernos impulsen cambios a sus leyes
El país vive un marco macroeconómico incierto, mismo que continuará el resto de 2008 y el primer semestre de 2009, aseguró Carlos Alberto Martínez, economista y consultor independiente.
Durante los trabajos del Segundo Foro de Derecho Financiero, “reformas 2007-2008 al sistema financiero mexicano”, organizado por la Escuela de Derecho de la Universidad Panamericana, dijo que es difícil que en épocas de estabilidad los gobiernos impulsen cambios a sus leyes.
Asimismo, mencionó que en los últimos dos sexenios donde se han hecho más cambios es en el sistema financiero. Entre las más importantes están la Ley del Mercado de Valores, la Ley de las Sociedades Auxiliares de Crédito, la Ley de Transparencia de los Servicios Financieros y la Ley de Pensiones del ISSSTE, entre otras.
Comentó que se ha observado una disminución del crédito bancario de 80 a 30 por ciento, sobre todo en el crédito hipotecario. Asimismo, el crecimiento del empleo se ha detenido, pues mientras que en 2007 se crearon alrededor de 700 mil plazas laborales, este año la cifra apenas llegará a 500 mil.
El analista estimó que el crecimiento del país será de 2 por ciento y la inflación se ubicará en niveles de 4 por ciento.
Señaló que Estados Unidos ya está en recesión y que permanecerá así por lo menos lo que falta de este año y el primer semestre de 2009. “La crisis que empezó en agosto de 2007 se encuentra básicamente ubicada en los sectores inmobiliario y financiero, que en su conjunto representan 78 por ciento del PIB de Estados Unidos”.
A la fecha, indicó, ha habido pérdidas por la crisis cercanas a 953 mil millones de dólares. De ahí la urgente necesidad de la intervención de la Reserva Federal (Fed), entidad que se ha visto en la necesidad de reducir sus tasas de interés de 5.5 a 2.2 por ciento en el último año. Según Martínez, México comenzará ya a sentir los estragos de la crisis estadunidense y señaló que lo peor aún está por venir.
Dijo que es mentira que el Fondo Nacional de Infraestructura Fonadin), anunciado la semana pasada por el presidente Felipe Calderón, sea un plan anticiclico, pues estaba ya pensado desde 2007.
Félix Todd Piñero, presidente del comité de emisoras de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), comentó que tradicionalmente las empresas medianas y pequeñas en México han buscado maneras de fondearse sin acudir al sistema financiero. Afortunadamente esa situación ha disminuido, ya que cada vez hay más colocación de deuda y acciones directamente en la bolsa por parte de las empresas mexicanas.
“Eso es positivo para las compañías porque se ahorran el costo de la intermediación financiera”.
Por eso aplaudió la nueva Ley del Mercado de Valores, la cual dijo, a pesar de apoyar los procesos de inversión y obtención de capital para las empresas, sobre todo las medianas, sigue siendo proteccionista.
Un punto a favor, mencionó, es que promueve el acceso a la BMV de empresas de corte familiar, las cuales representan cerca de 90 por ciento de las compañías del país.
Todd explicó que en México hay un rezago importante en el número de colocaciones en bolsa. El año pasado, por ejemplo, se dieron únicamente cinco, mientras que en Brasil la cifra fue de 60.
“Por eso es indispensable incentivar la emisión de más empresas en la BMV. Debemos promover un cambio de cultura en materia bursátil y reducir los costos de colocación”, concluyó.




