Las demanda de productos del exterior aumentó 7% en los últimos tres años; EU homologará normas sanitarias
México se encamina a una crisis de alimentos debido a la elevada dependencia de las importaciones, en algunos productos, y a la caída de la producción que registra el campo.
Tan sólo en los últimos tres años, la tasa de dependencia alimentaria, es decir, lo que se requiere importar para cubrir la demanda subió siete puntos porcentuales, al pasar de 35.3 por ciento a 42.7 por ciento.
Especialistas comentaron que desde 2005 empezó este problema y es probable que se eleve la afectación por el alza de los precios internacionales y mayores importaciones de alimentos. “El déficit alimentario seguirá creciendo en valor y cada vez se van a requerir más divisas para pagar las importaciones de alimentos debido a que se esperan mayores aumentos en los precios en los años venideros”, previó Eugenio Gómez, analista de la consultoría aregional.
En 2002, la tasa de dependencia alimentaria se ubicó en 41.2 por ciento, para el año siguiente bajó a 38.9 por ciento, en 2004 descendió a 35.3 por ciento, pero en 2005 repuntó a 37.1 por ciento, en 2006 a 42.5 y al finalizar el año pasado cerró en 42.7 por ciento, de acuerdo con el Servicio de información agroalimentaria y pesquera de la Sagarpa.
Las cifras hablan por sí solas y demuestran la alta dependencia del exterior para abastecer la demanda de alimentos de los mexicanos.
En el periodo 2001-2006, la producción en México de granos y oleaginosas se incrementó en 0.5 por ciento, menos de 1 por ciento por debajo de la tasa de autosuficiencia, ya que el consumo fue del orden de 1.5 por ciento en dicho periodo.
Aunque en 2005, los granos ocupaban una superficie de 51 por ciento de tierra sembrada en territorio mexicano, el valor de la producción sólo representa 22.1 por ciento, menos de una cuarta parte, en contraste, las frutas y hortalizas poseían 6.2 y 2.8 por ciento de superficie sembrada con un valor de producción de 20.9 y 19.0 por ciento, respectivamente.
En 2007, el maíz no superó tres toneladas por hectárea, el arroz llegó a 4.6, el trigo subió a 5.0, el sorgo registró 3.2 y el frijol fue de apenas 0.8 toneladas. Comparado con la fresa y papaya tuvieron un rendimiento de 28 y 39 toneladas por hectárea, cada uno.
Ante ello, la Secretaría de Economía anunció que, en el marco del TLCAN, se enfocará al sector agroalimentario, con el fin de incrementar la cooperación trilateral y coordinar el intercambio de información en asuntos de seguridad de productos alimenticios.
De hecho, autoridades de EU están haciendo presión con México para promover la homologación de normas sanitarias y fitosanitarias, a fin de aumentar las exportaciones “sanas” en alimentos.




