El Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) es prácticamente un asteroide que puede bloquear el camino hacia la viabilidad de la empresa Satélites Mexicanos (Satmex) por la gran carga financiera que arrastra esta compañía.
La única ruta para esquivar su impacto es invertir en la construcción y lanzamiento del Satmex 7 (inversión en activos), para lo que se requieren alrededor de 250 millones de dólares.
Sin embargo, pese a que la firma ha definido un plan a diez años que involucra reestructura y refinanciamiento, aún existen empresarios interesados en la empresa.
Tal es el caso del empresario mexicano Miguel Alemán Magnani que mantiene su interés de adquirir Satélites Mexicanos (Satmex), aunque por el momento la compañía satelital ha optado por el camino de la reestructura.
Alemán Magnani dijo lo anterior durante una entrevista con Excélsior (el pasado 3 de diciembre) y en la que precisó que se mantiene en la fila de interesados, pero que hay que esperar para ver la evolución de la estrategia planteada por Satmex.
Por otro lado, fuentes de la empresa reconocieron que en las actuales condiciones precarias de la compañía resultará prácticamente imposible que algún comprador pague 569 millones de dólares que se piden por la compañía.
En tal sentido se ha planteado la necesidad de que el gobierno mexicano revise y adecue su política de competitividad de la industria satelital mexicana, ya que a las empresas extranjeras que ofrecen los servicios de sus artefactos en el país no se les impone la carga que representa, por ejemplo, la reserva del Estado, misma que Satmex sí está obligada a proporcionar.
A lo anterior se suma el hecho de que diversas dependencias del gobierno mexicano, como el caso de la Secretaría de Salud y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), entre otras han comenzado a abandonar los servicios de Satmex para contratar los servicios en transpondedores de artefactos de compañías satelitales extranjeras.
Recientemente, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez, descartó a posibilidad de que Satmex pudiera ser rescatada por el gobierno y aseguró que la empresa se encuentra bien capitalizada por todos sus accionistas, además de que cuentan con tres satélites y que próximamente contará también con el Satmex 7.
Sin embargo, las estimaciones indican que no hay punto de comparación entre las cargas que enfrenta Satmex con tres artefactos, uno de los cuales está por concluir su ciclo de vida útil, contra decenas de artefactos de diversas firmas extrajeras que ofrecen sus servicios e territorio nacional, sin la cargas impositivas como el nuevo IETU y la reserva del Estado. Pese a que Satmex cuenta con un programa a diez años y que para evitar el impacto de nuevo IETU se requiere de la construcción, lanzamiento y puesta en órbita del Satmex 7; tal proceso está condicionado a que se concrete el plan de refinanciamiento.
Entre los aspectos relevantes planeados en la estrategia destaca el uso cabal de la capacidad satelital, ya que de 4.22 megahertz sólo se utilizan 2.1 megahertz, lo que implican una importante capacidad ociosa. Lo anterior se lograría en buena media con la inclinación del satélite Solidaridad II, lo que alargaría su ciclo de vida, además de que sería posible migrar servicios que se proporcionan al Estado en a banda “L”, para seguridad nacional.




