Identificará a las empresas medianas que podrían en tres o cuatro años cotizar
A dos años de cumplir la Ley del Mercado de Valores, donde esperaban un grueso de empresas listadas en bolsa, la Secretaría de Hacienda reconoció que hay fallas en el proceso que es urgente corregir.
Alejandro Werner, subsecretario de la dependencia, destacó que su política será trabajar junto con la Bolsa Mexicana de Valores para identificar a las empresas medianas que podrían en tres o cuatro años cotizar.
“De repente decimos porque de México salen muy pocas empresas a bolsa, porque probablemente hay muchos problemas en la bolsa que como autoridades debemos atender y también la bolsa como institución. Algunos de ellos los está atendiendo, y otros los va a tener que atender en los próximos años. Pero también es cierto que el sistema financiero tiene que ir llevando a las empresas a tal punto en que estén listas para cotizar en bolsa”, destacó.
Explicó que por lo pronto la Bolsa Mexicana de Valores está empezando a trabajar en un análisis de identificación, que está dentro de sus programas para incrementar el número de empresas y consolidar la apertura de las medianas organizaciones al mercado bursátil, mediante tarifas accesibles y la invitación a mejores prácticas corporativas.
Analizó que “los grupos financieros deben empezar a ver a las empresas medianas en nuestro país como organizaciones susceptibles, para que en tres o cuatro años se puedan volver públicas. Se tiene que volver un tema importante para la banca comercial, para la identificación de estas organizaciones”.
Agregó que el camino para ellas es que luego de pasar por áreas de la banca de inversión de los grupos financieros, podrán entrar a una etapa eventualmente superior, “en términos de su estructura de capitalización y así llevarlas al mercado”.
“Debemos orientar a nuestro sistema financiero, pensar de esta manera, tanto de la banca comercial como de desarrollo”.
En julio de 2006, el entonces secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, dijo que la ley tenía dos propósitos: El primero es abrir un campo para que las empresas medianas puedan colocar sus acciones en el mercado bursátil y conseguir así fuentes de financiamiento para crecer.
El segundo consiste en consolidar el régimen de funcionamiento de las empresas públicas. En este sentido, significa que están abiertas a la participación de cualquier inversionista, a diferencia, por ejemplo, de las empresas que se mantienen bajo el control familiar o personal y no en el sentido de las que son propiedad del Estado”.
También aseguraron que con esta nueva ley habría un incremento mínimo del cinco por ciento de las empresas, no sucedió en dos años.
De acuerdo con la Bolsa Mexicana de Valores, en 2006 se deslistaron 23 empresas y 2007 la cifra fue de 15 y no llegan a 160 organizaciones. Hacienda por su parte, asegura que, el invitar a los grupos financieros a identificar qué empresas entrarían, “es una propuesta específica, es un programa que indica en dónde tiene que estar las prioridades y las líneas de acción”.
“El sistema financiero tiene que tratar de hacer un mejor análisis de identificación de la potencialización de las diferentes empresas, una parte es irlas preparando para salir al mercado de capitales en instrumentos de deuda”.



