A pesar del balance negativo que México reportó en sus operaciones con el exterior, se observaron nuevos e importantes fenómenos en la relación comercial, como mayores exportaciones hacia nuevos destinos, las exportaciones petroleras (aunque en menor grado que en 2007) y la importancia de las remesas en las familias.
En el informe presentado por el Banco de México (Banxico), se dio a conocer que las exportaciones petroleras crecieron 9.9 por ciento, expansión menor a la observada en 2006.
Sin embargo, el aumento anual se logró gracias a un precio promedio de la mezcla de exportación de 61.43 dólares por barril, cifra superior a los 53.04 dólares que se promediaron en 2006.
Las exportaciones no petroleras aumentaron a una tasa de 8.7 por ciento, mientras que el año previo observaron una expansión de 16.7 por ciento. Banxico destacó que las exportaciones no petroleras hacia EU sólo aumentaron 5.0 por ciento, mientras que las dirigidas al resto del mundo se incrementaron 30.26 por ciento.
En términos monetarios, a lo largo de 2007 las exportaciones hacia otros destinos crecieron nueve mil 288 millones de dólares. Las exportaciones hacia EU sólo se incrementaron ocho mil 967 millones de dólares.
El banco central detalló que las exportaciones que más crecieron hacia el resto del mundo fueron las relacionadas con el sector automotriz, ya que se expandieron 48.95 por ciento, mientras que el resto lo hicieron 25.41 por ciento.
Entre los capitales que contribuyeron a que el déficit no fuera mayor, se contaron los 23 mil 230 millones de dólares que se recibieron por concepto de Inversión Extranjera Directa (IED), además de los 23 mil 979 millones que llegaron al país vía remesas.
El Banxico destacó que el flujo de remesas desde el extranjero hacia México creció sólo 1.0 por ciento en 2007. Ello, luego de que el año pasado la expansión fue de 17.1 por ciento. No obstante, este flujo no dejó de ser histórico, además, se convirtió en una importante fuente de ingresos para algunos estados del país.
Destacaron los casos de Oaxaca, Guerrero y Michoacán. El primero de ellos experimentó un crecimiento en sus remesas de 7.8 por ciento, lo cual permitió que el flujo total superara la masa salarial del estado, representando 154 por ciento de estos recursos salariales.
En Guerrero las remesas crecieron 2.7 por ciento, pero superaron a los ingresos por sueldos al significar 138 por ciento de la masa salarial. Una situación similar reportó Michoacán.
El Banxico también destacó que el total de las remesas que se recibieron en 2007, fueron equivalentes a 140 por ciento del saldo superavitario de la balanza comercial petrolera y ligeramente superiores a lo recibido por IED.



