A pesar de que se han liberado miles de millones de dólares para rescatar a las economías, estos recursos han resultado insuficientes en casi todos los países
Para reactivar sus finanzas, los gobiernos de todo el mundo intervinieron directamente en sus mercados. Las diferencias entre las cantidades de cada administración revelaron el impacto que recibió cada país por la crisis. Sin embargo, el nulo efecto será similar en casi todos.
Funcionarios británicos elaboraron un paquete de rescate que representó 30 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB), según registró el rotativo estadunidense The Wall Street Journal.
En contraste, el paquete de salvamento implementado por el gobierno mexicano, representó sólo 0.5 por ciento de su PIB. Incluso, también queda muy por debajo del masivo paquete de rescate liberado por Estados Unidos, el cual representa 5.0 por ciento de la economía de ese país.
El ministro de Finanzas de la nación inglesa anunció una inyección de 835 mil millones de dólares para activar la liquidez de la banca, además de los pequeños préstamos a corto plazo que otorgó el Banco de Inglaterra.
Esta medida fue aplicada en conjunto por el primer ministro Gordon Brown, Alistar Darling, titular del Ministerio del Tesoro, y Mervin King, gobernador del banco central de Reino Unido. La aprobación tuvo lugar dos semanas antes de la declaración oficial de recesión que pronunció King.
En contraste, el capital que el gobierno de México ha inyectado hasta este momento, sólo representa 0.5 por ciento del PIB del país.
Del otro lado del mundo, el Ministerio de Finanzas de China aprobó un paquete de rescate que representa 17 por ciento del PIB de la potencia asiática. A mediados de septiembre, la administración de ese país anunció un masivo presupuesto de estímulo a la economía, el cual alcanzó los 584 mil millones de dólares, de acuerdo con la cadena de noticias Chinaview.
Los organismos internacionales reconocieron que estas acciones de China son benéficas para las finanzas del mundo.
“Lo mejor que puede hacer China es seguir creciendo”, dijo Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial.
En este contexto, José Ángel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, dijo que estos paquetes bajarán las tasas.
Y es que el titular del organismo reconoció que los bailouts dan paso a una política financiera más elástica. Sin embargo reconoció que “no serán suficientes”.
José Luis de la Cruz, profesor investigador del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Estado de México (ITESM CEM), explicó que el capital inyectado por la economía china será destinado a estimular la mano de obra de la creciente economía oriental.
“China busca proteger la producción porque tiene una regulación financiera más estricta”, explicó a Excélsior el experto en entorno económico global.
El académico destacó que cada país busca mantener las fortalezas de sus economías.
Canadá por ejemplo, recordó el académico, buscó frenar que aumentaran las quiebras en las finanzas personales de sus familias, como medida para evitar el contagio a otros sectores de la economía real, al aprobar un paquete de 34 mil millones de dólares.
Así, mientras la nación más poderosa del oriente busca mantener su eficiencia productiva, Estados Unidos busca seguir rescatando las compañías hipotecarias y su sistema bancario, y Canadá a sus familias.
A pesar de los esfuerzos, el experto en relaciones comerciales entre México y su vecino del norte agregó que el bailout no ha sido efectivo porque no frenó los contagios entre los diferentes sectores económicos, por lo que del sector hipotecario pasó pronto a las aseguradoras y de ahí a la banca.
“Estados Unidos no ha podido salir de la crisis porque el problema es estructuralmente muy grande. Las políticas de rescate no han sido exitosas porque el crédito de consumo e inversión se volvió muy grande”, señaló el especialista.
Explicó además, que la estrategia debe ser la solución del problema financiero desde su origen.
En este sentido, coincidió con Steve Hanke, investigador del Instituto Cato, quien aseguró que no importa la relación del PIB y la cantidad del paquete de rescate, sino el sector hacia el que se enfoquen.
“No importa qué tan grandes sean los paquetes de rescate, sino qué tan capaz sea de restaurar la confianza”, dijo.
En entrevista, agregó que los paquetes no son una buena política porque generan más impuestos.


