Ante la escalada de precios de los alimentos, el país sudamericano espera que su cosecha de granos crezca 8.7 por ciento
BRASILIA.— El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, discutió con los ministros de su gabinete los mecanismos para elevar la producción de alimentos y la oferta de insumos como fertilizantes para buscar poner un freno a las presiones inflacionarias en el país.
El mandatario, quien escuchó en la reunión la exposición sobre la inflación del ministro de Hacienda, Guido Mantega, solicitó a la jefa de gabinete, Dilma Rousseff, así como al encargado de Energía, Edison Lobao, la creación de un grupo de trabajo con vistas a analizar y buscar soluciones a la situación de los fertilizantes.
En el encuentro del gabinete, el ministro de Agricultura, Reinhold Stephanes, atribuyó gran parte de la responsabilidad del alza de precios de los alimentos a la escalada de los fertilizantes, que en algunos casos superó 100 por ciento y promedia un avance de 70 por ciento.
El ministro de las Relaciones Institucionales, José Múcio, indicó que Brasil producía 60 por ciento del volumen de fertilizantes que consumía, pero esa relación se deterioró y por ello las importaciones crecieron.
“La producción no cayó, fue la demanda la que creció mucho”, dijo Múcio, al señalar que Brasil tiene las condiciones para pasar de importador del 80 por ciento de los fertilizantes que consume a productor de la misma cantidad.
El alza de los precios de los fertilizantes es un fenómeno mundial, provocado por un aumento de la demanda debido a mayores áreas de cultivo y a la falta de un rápido crecimiento de la oferta.
La demanda de Brasil por fertilizantes alcanzará un récord por el crecimiento de las áreas cultivadas con soja y caña de azúcar.
El gigante sudamericano ya proyecta un aumento de 8.7 por ciento en su producción de granos para el actual ciclo de cosechas en comparación con la del año pasado, en momentos de escasez alimentaria mundial, anunció ayer el ministerio de Agricultura.
Datos divulgados por la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) adscrita al ministerio, indicaron que la producción del ciclo 2007-2008 alcanzará 143.3 millones de toneladas, por encima de los 131.8 millones de toneladas en el ciclo anterior.
Un comunicado de la Conab atribuyó el incremento a los elevados precios internacionales para los granos, que han estimulado un crecimiento en la producción, como también por las buenas condiciones climáticas y el uso de tecnologías que propiciaron una elevación de la productividad.
De acuerdo con el comunicado, la soya y el maíz representan 82.6 por ciento de la producción total, mientras que en el caso del trigo, se espera una cosecha de 5.2 millones de toneladas, 35 por ciento superior a la de la temporada anterior.
Brasil, dependiente de la importación de trigo, lanzó en abril un programa de estímulo a la producción de ese cereal. El abastecimiento se vio afectado por la decisión de Argentina de suspender sus exportaciones del grano para favorecer a su mercado interno.
Respecto a la producción de bioenergéticos, ayer Lula da Silva afirmó que su país enfrenta una guerra comercial contra éstos de parte de países que, desde su punto de vista, no pueden competir con su producción de etanol a base de caña de azúcar.
“Sabemos que hay una verdadera guerra comercial, sabemos de los intereses de los países que no producen etanol, o producen etanol de trigo o maíz, que no es competitivo frente a la caña”, declaró en su programa radial semanal Café con el Presidente.
Así, el mandatario defendió el etanol brasileño como un combustible que permite disminuir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero.
“Todos los países firmaron el Protocolo de Kyoto, en el que se comprometen a reducir la emisión de gases de efecto invernadero, pero pocos lo cumplen’’, afirmó. “Brasil, que también es firmante, tiene tecnología de producción de un combustible, el alcohol, que emite menos gas carbónico que otros combustibles’’.
Dijo que por eso su gobierno ha promovido la producción de etanol a base de caña de azúcar en África, el Caribe, Sudamérica y Centroamérica.
Cabe recordar que es el principal productor mundial de ese tipo de alcohol combustible, y mantiene una ofensiva diplomática para defender su uso.
Lula rechazó las críticas respecto a que la producción de caña para etanol ha provocado la ocupación de la Amazonia, ha desplazado el cultivo de alimentos o que emplea trabajadores en condiciones inadecuadas.



