Existe el riesgo de que en 2010 cinco millones de personas cancelen su línea móvil
La aprobación de un impuesto de tres por ciento a los sevicios de telecomunicaciones para 2010 provocará incertidumbre y distorsiones en el mercado, dado que no quedó claro cuál será el tratamiento fiscal para internet móvil a través de teléfono celular, advirtió Ernesto Piedras, presidente de The Competitive Intelligence Unit (CIU).
Consideró como grave dicha determinación, pues dejó en evidencia que “la industria y los expertos en la materia no fuimos capaces de hacer llegar a los legisladores el entendimiento del concepto de convergencia”.
Según Piedras, el gravamen presionará las finanzas de las empresas de telecomunicaciones, las cuales necesariamente trasladarán el costo a los usuarios finales. El especialista dijo que este es un sector que no sólo ha mostrado crecimiento pese a la crisis, sino que además propicia un importante impulso al resto de la economía y al beneficio social.
Piedras observó que los efectos esperados son preocupantes y frenarán el crecimiento de la penetración de los servicios. De hecho, organismos del sector advierten sobre el riesgo de que durante 2010 cerca de cinco millones de usuarios de telefonía celular cancelen su servicio por la aplicación del gravamen.
En México hay entre 78 y 80 millones de clientes de telefonía móvil, de los cuales cerca de 90 por ciento se encuentran suscritos en la modalidad de prepago.
En ese sentido Piedras explicó que si bien hace cinco años había un crecimento de cinco millones de líneas móviles por mes, en el último trimestre el ritmo de crecimiento se redujo a tan sólo 170 mil líneas.





