Es fácil de cosechar, resistente a diversos climas y versátil a la mesa. Además, no deriva ningún biocombustible, por lo que su precio no se ha elevado
La producción de alimentos en el plano mundial deberá crecer 60 por ciento en los próximos 30 años para satisfacer la demanda de una población con aumento acelerado, que de acuerdo con los analistas, en los siguientes 20 años se elevará en promedio 100 millones al año, donde 95 por ciento del repunte se dará en países en desarrollo.
Ante el panorama, la papa representa una respuesta a esos desafíos por ser un cultivo que requiere poca tierra, crece rápido y es muy productiva.
Además, sólo una parte de la producción total de papa entra en el comercio internacional y los precios, por lo general, se determinan por los costos locales de producción y no por las fluctuaciones del mercado mundial, como sucede con los principales cereales.
Ello no sólo la convierte en un cultivo recomendable para la seguridad alimentaria, sino que también ayuda a los agricultores de bajos ingresos y a los consumidores más vulnerables que experimentan la inestabilidad de la oferta de los alimentos.
En Perú, por ejemplo, el gobierno ha intervenido para reducir las costosas importaciones de trigo alentando a la población a consumir pan con harina de papa, mientras que en China expertos agrónomos han propuesto convertirla en el principal cultivo en gran parte de las tierras agrícolas del país en India prevén duplicar su producción.
Actualmente, el tubérculo ocupa el cuarto cultivo en el plano internacional, después del maíz, trigo y arroz.
En los últimos años, la producción mundial de papa aumentó a una tasa media anual de 4.5 por ciento.
De esta forma, en los países en desarrollo el consumo per cápita se incrementó de 10 a casi 22 kilogramos entre 1963 y 2003, sin embargo, en Europa la ventallega a los 93 kilogramos por año.
En 2007, el sembradío de este tubérculo alcanzó 320 millones de toneladas en el mundo, más de la mitad se produjeron en países en desarrollo, ya que su fácil cultivo ha ocasionado que sean un producto preferente por los agricultores.
Por volumen destacan en orden de importancia: China, Rusia, India, Estados Unidos y Ucrania, quienes concentran 44.1 por ciento de la producción mundial, aunque Estados Unidos y los países miembros de la Unión Europea como Bélgica, Países Bajos, Francia, Alemania, Reino Unido e Irlanda tienen los mayores rendimientos promedio por hectárea.
Y es que al igual que otros cultivos de países desarrollados, los mayores rendimientos de papa por hectárea obedecen a un gran desarrollo tecnológico y marcadas políticas de subsidio a los productores agrícolas.
Sin ser uno de los principales productores mundiales, México alcanza una producción por encima de las 25.21 toneladas por hectárea, cuando los rendimientos promedio en el mundo son del orden de los 17.94 toneladas por hectárea.
Incluso en el ciclo primavera-verano, los rendimientos que se obtienen en algunas regiones bajo la modalidad de riego, como Coahuila, alcanzan las 36.9 toneladas por hectárea, muy similar al promedio de los países más eficientes en la producción de la hortaliza que es de 41.25 toneladas por hectárea.
Al igual que en el resto del mundo, en la tierra azteca el cultivo de la papa es uno de los más importantes, sólo superado por el maíz, frijol, trigo y arroz.
Su cultivo se realiza en 25 estados de la República Mexicana y durante todo el año, tanto en el ciclo de primavera-verano como en el de otoño-invierno, según datos del Servicio de Información y Estadística Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) de Sagarpa.
Los principales estados productores por orden de importancia son: Sinaloa con 20.3% de la producción nacional, seguido de Chihuahua (14.1%), Sonora (11.4%), Nuevo León (9.5%), Guanajuato (7.5%), Estado de México (7.4% ), Jalisco (5.2%), Coahuila (5.0%), Michoacán (4.9%), Puebla (4.4%) y Veracruz (3.9%), dichos estados concentran 93.6% de la producción nacional, en tanto que los restantes 14 estados sólo producen el restante 6.4 por ciento del total.
De agosto del año pasado a marzo de 2008 se han cultivado 576 mil 586 toneladas del tubérculo en tierras de riego, donde sobre sale Chihuahua como el mayor productor al acumular 183 mil 571 toneladas, seguido de Nuevo León y Coahuila con 164 mil 417 y 62 mil 77 toneladas, respectivamente.
Por producción mensual, sobre septiembre del año pasado al producir 190 mil 556 toneladas.
Sin embargo, la principal problemática que enfrentan los productores de papa nacional son aspectos fitosanitarios (presencia excesiva de plagas y enfermedades, causadas por bacterias, hongos y virus), las cuales se agravan por la utilización de prácticas agronómicas deficientes, manejos inadecuados en la producción y transportación, baja tecnificación y poca disponibilidad de semillas de calidad, lo que en muchas ocasiones provoca bajos rendimientos por hectárea.
De esta forma, entre los retos de la producción nacional de papa se encuentra la liberalización de los mercados con América del Norte y el cambio de administración presidencial, lo que podría ocasionar modificaciones en la política de apoyo al campo.




