El PIB estadunidense, la medida de la salud económica de un país, decreció en una tasa anual de 0.5 por ciento de julio a septiembre, lo cual refleja la peor crisis financiera desde la Segunda Guerra Mundial
WASHINGTON.— La recesión ya se ha instalado en Estados Unidos, Gran Bretaña y España se acercas a ella y la crisis mundial podría llevar a otra Gran Depresión, advirtió el FMI.
La Casa Blanca afirmó que luego de un tercer trimestre en el cual el Producto Interno Bruto (PIB) descendió 0.5 por ciento en ritmo anual, el “cuarto trimestre, ya sabemos que será mucho más débil debido a la crisis del crédito, la parálisis del crédito y la congelación de los mercados, ocasionados por turbulencias en los mercados financieros”.
El Departamento de Comercio estadunidense informó que el Producto Interno Bruto, la medida más general de la salud económica de un país, decreció en una tasa anual de 0.5 por ciento de julio a septiembre, frente al segundo trimestre, mientras que las ganancias corporativas cayeron 1.2 por ciento.
La cifra final en la caída trimestral del PIB fue la misma que una estimación hecha hace un mes. El declive en las ganancias corporativas fue ligeramente más grande que la de 0.9 por ciento estimada en noviembre.
Los analistas creen que el PIB, la producción total de bienes y servicios de una economía, está cayendo a un ritmo aún más pronunciado en el trimestre actual, reflejando la peor crisis financiera que azotara al país desde la Gran Depresión.
Algunos creen que la zambullida del PIB en el periodo de octubre a diciembre pudiera llegar a seis por ciento, lo cual la haría el declive más grande desde una caída de 6.4 por ciento en el primer trimestre de 1982.
Muchos economistas creen que este trimestre pudiera marcar el punto más bajo de la recesión, que ya es la más larga en un cuarto de siglo y que comenzó en diciembre de 2007.
Están previendo que las cifras del PIB en el primero y segundo trimestres próximos mostrarán contracciones también aunque menores, antes de que la economía vuelva a crecer durante el tercer trimestre próximo. Si la recesión acaba en junio de 2009, como están previendo muchos economistas, se habrá prolongado 18 meses, ello la convertiría en la recesión más larga después de la Segunda Guerra Mundial.
La caída de 0.5 por ciento del PIB en el tercer trimestre siguió a un aumento de 2.8 por ciento en el segundo trimestre, un periodo que fue alentado por el gasto del consumidor, alentado a su vez por la distribución de millones de pagos de estímulo económico.
El presidente electo Barack Obama apoya un segundo paquete de estímulos masivos de alrededor de 850 mil millones de dólares.
Obama está presionando al Congreso para que lo apruebe a inicios del año próximo para limitar la severidad de la fase de contracción.
Por otra parte, el Departamento de Comercio informó que la venta de casas nuevas cayó en noviembre a su nivel más bajo en 18 meses.
La recesión se cierne sobre Gran Bretaña con más ahínco de lo esperado. La economía se contrajo 0.6 por ciento en el tercer trimestre con respecto al mismo trimestre de 2007, según una revisión divulgada que aumenta en 0.1 puntos porcentuales el retroceso calculado anteriormente.
Gran Bretaña entrará oficialmente en recesión si la economía se contrae en el cuarto trimestre, tras el crecimiento nulo registrado en el segundo trimestre de 2008.
La noticia hundió a la libra esterlina por debajo de 1.06 euros, acercándose al mínimo récord de 1.0463 alcanzado la semana pasada. Los operadores apuestan por más recortes de las tasas de interés del Banco de Inglaterra y anticipan la paridad con el euro.
La economía española, brutalmente golpeada por la crisis financiera internacional y el estallido de la burbuja inmobiliaria, ya entró en recesión en el último trimestre, según informes internos del ministerio de Economía citados por el diario El Mundo.
Todos los gobiernos, incluidos los emergentes, deben adoptar más medidas para estimular la demanda si se quiere evitar una segunda Gran Depresión como la de los años 30, aseguró Olivier Blanchard, economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Estamos frente a una crisis de tamaño excepcional, cuyo mayor componente es un colapso de la demanda”, dijo Blanchard.
“Los índices de confianza de los consumidores y de las empresas nunca han caído tanto desde que comenzó su registro. Los próximos meses serán muy malos”, añadió.
“Es imperativo contener esta pérdida de confianza, reactivar y si fuera necesario reemplazar la demanda privada, si queremos impedir que esta recesión se convierta en una Gran Depresión”, advirtió.
Los líderes de la mayoría de las principales economías mundiales han anunciado planes de estímulo económico en las recientes semanas, pero el FMI ha advertido que los paquetes no van lo suficientemente lejos.




