El nuestro fue uno de los tres países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que registraron una reducción en los salarios reales de sus trabajadores en 2007.
Así lo dejó ver el organismo internacional al presentar su informe Impuestos al Salario 2000-2007, y en donde reveló que el salario promedio de los trabajadores mexicanos antes de impuestos cayó 0.4 por ciento en el último año.
Ello contrasta con el comportamiento de los salarios reales en otros países, en donde se experimentaron incrementos de hasta 4.6 por ciento, como fue en Noruega, o de 4.0 por ciento en República Checa y Polonia.
La evolución del salario observado en México destacó, no sólo por ser uno de los únicos tres retrocesos, sino además porque los sueldos de los mexicanos se ubicaron entre los que experimentan la tasa impositiva más baja de la OCDE.
Al calcular el impuesto como proporción del sueldo bruto, se observa que en México se paga 3.8 por ciento del ingreso, mientras que en otros países como Turquía se llega a pagar hasta 21.7 por ciento del salario sólo en cargas tributarias.



