Según un sondeo, los analistas prevén que sea a mediados del 2008
¿Desde la segunda mitad del año o antes?
Los analistas están divididos acerca de cuándo podría el Banco de México (Banxico) relajar su política monetaria, ante una inflación incómodamente alta y un desempeño económico que se avizora como más débil.
En un sondeo realizado esta semana entre especialistas de bancos, corredurías y firmas de análisis, 17 de los 21 encuestados piensan que la tasa mínima del fondeo interbancario, referencial del mercado secundario de dinero, bajaría este año.
Pero no hay un consenso claro sobre cuándo Banxico decidirá esa baja en la tasa, que ha estado vigente desde octubre del 2007 en un 7.5 por ciento.
"No pensamos que pueda bajar la tasa del fondeo en el corto plazo por los problemas de inflación, al menos con los datos que tenemos", dijo Salvador Orozco, analista de Santander.
De los 21 analistas, 14 opinan que el Banco de México, central, consideraría relajar las actuales condiciones monetarias a partir de mediados de año.
Pero de esos 14, algunos opinan que recortaría la tasa en junio y otros apuestan a que lo haría en los meses posteriores, hasta ver una clara tendencia descendente de la inflación.
Los precios al consumidor de México subieron en febrero un 0.30 por ciento y el índice subyacente -considerado un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios- fue del 0.47 por ciento, cifras que analistas interpretaron como una clara muestra de que continúan las presiones inflacionarias.
"Esperamos una baja en el fondeo pero hasta el segundo semestre, en julio o agosto, porque estimamos que la inflación anual alcanzará en junio un pico del 4.20 por ciento", opinó Gustavo Hernández, analista económico de Ixe Grupo Financiero.
El banco central advirtió recientemente que la inflación general a tasa anual repuntaría a mediados de año hasta un 4.5 por ciento, para luego bajar hacia la meta oficial del 3 por ciento, con un margen de más ó menos un punto porcentual.
Tres encuestados creen que la tasa bajará en abril o mayo.
Aunque prevén que la economía crezca este año un 2.8 por ciento, por debajo del 3.3 por ciento del 2007, dicen que aún es difícil estimar el impacto que esto tendría en los precios.
"El argumento de que si la economía se desacelera, la inflación también lo va a hacer, es muy cuestionable", opinó Hernández, de HSBC.
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