Explicó que se está dando un cambio fundamental en los precios relativos en el mundo, ya que el costo de las materias primas se han incrementado
Ante los altos precios de los alimentos, el reto es que los productores del campo se beneficien, pero también proteger a los consumidores, sobre todo a los de menores ingresos, dijo el gobernador del Banco de México (Banxico), Guillermo Ortiz Martínez.
Este es el dilema que enfrentan las autoridades en todo el mundo, no es un fenómeno exclusivo de México, aclaró el funcionario durante su intervención en la firma de un convenio de colaboración entre el FIRA y Financiera Rural (Finrural) para elevar los apoyos a pequeños productores rurales.
Explicó que se está dando un cambio fundamental en los precios relativos en el mundo, ya que el costo de las materia primas se ha incrementado en los últimos años, en particular en el tema de los alimentos.
El gobernador del banco central precisó que estos son los retos que enfrentan México y sus instituciones, pero no es exclusivo del país, ya que es un fenómeno global
Durante el año pasado, la inflación de alimentos en los países emergentes se calcula que fue alrededor de 16 por ciento, contra 4.0 o 5.0 por ciento en 2006, lo que significa un cambio importante.
Ante ello, Ortiz Martínez consideró necesario coordinar las instancias de financiamiento al campo, como se promoverá a través de este convenio entre Finrural y Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), que depende del Banxico.
Este programa de coordinación va más allá del intercambio de información, ya que establece las bases para aprovechar sinergias entre ambas instituciones en favor del campo, añadió.
El director general de Finrural, Enrique de la Madrid Cordero, dijo a su vez que "el tiempo de la comida barata ha concluido", debido a que el precio de los granos reporta un alza espectacular en el último año y medio.
"Esto no es una mera coyuntura, sino un cambio estructural dramático al cual hay que adaptarse de manera rápida y certera", manifestó.
Ante ello, coincidió con Ortiz Martínez, el reto es proteger a los consumidores, especialmente a los más pobres, para hacer frente al aumento del precio de los alimentos, a los que se destinan 30 por ciento de sus ingresos.
Además, el Estado mexicano tiene que apoyar de manera decidida tomando en cuenta la enorme diversidad del campo, ya que conviven productores con estándares de la más alta calidad y competitividad a nivel internacional y productores de subsistencia, que son la gran mayoría.
Para sacar provecho de estas circunstancias de altos precios en los alimentos y no sucumbir en el intento se necesita de un trabajo coordinado y estrecho entre productores y gobierno, subrayó el funcionario.
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