No es una medida contracíclica porque requiere mucho tiempo para dar resultados, dice el organismo privado
El Consejo Coordinador Empresarial puso en duda el supuesto carácter contracíclico de algunas de las muchas políticas públicas anunciadas por el gobierno federal para matizar el efecto de la desaceleración de Estados Unidos en México.
Del programa de infraestructura, dijo el CCE a través del análisis semanal del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, si bien podría contribuir a matizar los efectos negativos de la desaceleración, no es precisamente una medida contracíclica porque requiere mucho tiempo para dar resultados.
Además, afirmó que su efectividad depende de la rapidez con que se ejerzan los recursos y se inicien los proyectos, lo cual no se logrará en cuatro años. En tono irónico se preguntó: ¿un programa contracíclico de cuatro años ?.
También criticó el proceso de desregulación a cargo de la Secretaría de Economía, la cual se comprometió a reducir en 50 por ciento los trámites de exportación, pero “llevamos muchos años en este proceso y hasta el momento no se han reportado avances importantes”.
“¿Quién nos puede asegurar que ahora sí se cumplirán los objetivos en tan poco tiempo?”, cuestionó.
Calificó de contradictorio que las autoridades anuncien supuestas medidas contracíclicas por un lado y por el otro apliquen una política fiscal netamente recaudatoria y con mayores costos para los causantes, con el argumento de que los recursos que se obtengan por esa vía se canalizarán a actividades que estimulen el crecimiento.
La realidad de las cosas, dijo el CEESP, es que el ejercicio del gasto sigue enfrentando diversos problemas, como el rezago en su ejercicio y la ineficiencia en la asignación.
En su opinión sería más eficiente que esos recursos que el sector público le quita al sector privado para gastarlos en nombre de los contribuyentes, los asignaran directamente las empresas y personas físicas a la inversión y consumo, que son actividades que realmente detonarían la actividad económica del país.
Según el organismo cúpula del sector privado, lo mejor para contrarrestar los efectos negativos de la desaceleración es instrumentar medidas que se han ido dejando de lado pero que son sumamente importantes. En este sentido recomendó profundizar el proceso de desregulación, instrumentar una política fiscal que estimule la inversión y el empleo, así como ejercer de manera eficiente el gasto público. “La solución no es, por tanto, que el sector público asigne recursos en nombre de los contribuyentes”, insistió.



