La Confederación Nacional de Cámaras Industriales (Concamin) llega a la clausura de su CX Asamblea General Ordinaria con problemas financieros y falta de liderazgo, reconocieron directivos de cámaras afilialiadas al organismo quienes pidieron el anonimato por temor a represalias de su líder.
Envuelta en un manto de opacidad, debido a que su presidente, Ismael Plascencia Núñez, un empresario venido a más a partir de su relación de negocios con los hermanos Bribiesca, no ha dado a conocer los resultados de la auditoría interna para documentar el supuesto quebranto financiero que causó a la institución su antecesor León Halkin Bider.
La gestión de Plascencia Núñez al frente de la Concamin, cuya presidencia asumió el cinco de octubre de 2006, se ha caracterizado por la falta de transparencia institucional.
Fue él quien acusó a León Halkin de desviar fondos y recursos que propiciaron un hueco financiero a la institución. Trascendió que el monto superaba los diez millones de pesos.
El cinco de noviembre de 2007, Excélsior publicó que como resultado del quebranto financiero atribuido a León Halkin, Concamin sufrió de falta de liquidez y tuvo que solicitar un crédito para pagar la nómina de sus empleados, según testimonios de fuentes allegadas a la institución y mismas que pidieron guardar su nombre en el anonimato, por temor a represalias.
También trascendió que Concamin recomendó a sus afiliados utilizar los créditos del Fondo Pyme, cuyo objetivo es financiar proyectos productivos, para sufragar los gastos de su participación en la Reunión Anual de Industriales que se celebró a finales del año pasado en Los Cabos. En aquella ocasión, en entrevista con Excélsior, Ismael Plascencia Núñez reconoció que el organismo a su cargo contaba con sólo 19 mil pesos en caja pero negó categóricamente haber solicitado un crédito bancario para pagar su salario a los empleados de la Concamin.



