Ayuda construcción de carreteras en el país a lidiar con la desaceleración norteamericana
TULA.- México está construyendo más carreteras de las que hizo en décadas, mientras los precios del petróleo tocan niveles récord y una mejor recaudación fiscal financia un impulso a la infraestructura, ayudando a la economía a lidiar con una desaceleración en Estados Unidos.
Excavadoras trabajan en terrenos cercanos a la ciudad de Tula, Hidalgo, en lo que será una carretera de cuatro carriles que busca agilizar rutas de camiones de carga.
Los trabajadores en el proyecto no reciben un salario elevado -unos cientos de dólares al mes-, pero gastan su dinero extra que después se derrama a la economía, ayudando a los negocios y creando cientos de miles de empleos.
"Todo cambia cuando tienes trabajo estable, y no una semana sí, una no", dijo Luis Aguilar, un mecánico de 58 años, que se encarga de mantener en operación la maquinaria pesada mientras avanza la construcción de la carretera.
El gasto gubernamental en salarios y materiales es un impulso para México, cuyo principal socio comercial, Estados Unidos, se desacelera por la crisis en el mercado de vivienda.
Los flujos provenientes de la venta de petróleo también ayudan a México, el sexto productor mundial de crudo con exportaciones de 1.5 millones de barriles por día, mientras los precios internacionales alcanzan niveles máximos históricos.
Los impuestos que paga el monopolio petrolero estatal Pemex representan un tercio de los ingresos del Gobierno, que destina dinero tanto a escuelas como a plantas de tratamiento de agua.
Y en carreteras el país latinoamericano planea gastar este año un 50 por ciento más que en el 2007.
"La inversión en infraestructura nos está permitiendo aminorar los efectos de la desaceleración", dijo el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, la semana pasada.
Pero los economistas creen que México debe adoptar otras medidas.
Pese a las crecientes ventas de productos a mercados alguna vez ignorados como Europa, México aún envía un 80 por ciento de sus exportaciones a Estados Unidos.
"Destinar más ingresos fiscales claro que siempre ayuda, pero no va a compensar totalmente una fuerte desaceleración de la demanda de exportaciones", dijo Neil Dougall, un economista de Dresdner Kleinwort en Londres.
El gasto adicional debería ayudar a México a absorber mejor la desaceleración estadounidense que en el 2001, cuando el país latinoamericano cayó en una recesión.
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