Operará como un fideicomiso público constituido en Banobras. Contará con suficiente capital
Con el reconocimiento de que es necesario hacerle frente al complejo escenario económico internacional, el presidente Felipe Calderón firmó este miércoles el decreto de creación del Fondo Nacional de Infraestructura.
El mandatario federal atribuyó a esta medida las metas de establecer al país como un destino competitivo para las inversiones y la del impulso del desarrollo regional de las zonas más pobres.
Durante una comida en Los Pinos, acompañado de empresarios y gobernadores de todos los partidos, mismos que departieron con él en la mesa central –el perredista Narciso Agundez, de Baja California Sur; el panista Emilio González de Jalisco, y los priistas Ney González de Nayarit y el sinaloense Jesús Aguilar.
También formó parte de ese grupo Guillermo Ortiz Martínez, gobernador del Banco de México, y los secretarios de Hacienda, Agustín Carstens; de Comunicaciones, Luis Téllez; de la Función Pública, Salvador Vega; de Turismo, Rodolfo Elizondo, y de Medio Ambiente, Rafael Elvira, así como el jefe de las Oficinas de la Presidencia, Gerardo Ruiz Mateos.
Argumentó Calderón que las experiencias de España y China demuestran los efectos positivos que para el desarrollo de las economías tiene la inversión en infraestructura.
En tono optimista, el Presidente planteó la siguiente correlación: “Creo firmemente que la infraestructura es el pasaporte de entrada al México del futuro, al México justo, competitivo y ganador que queremos. Si hoy tomamos las decisiones correctas México llegará a tiempo a su cita para estar entre las más grandes economías del mundo en las próximas décadas”. Admitió que las metas fijadas en el plan sexenal de infraestructura son ambiciosas, pero “absolutamente factibles” para ubicar al país hacia el año 2030 en el 20 por ciento de las naciones con mayor competitividad.
Calderón afirmó que ese es el objetivo del Fondo Nacional de Infraestructura que operará como un fideicomiso público constituido en Banobras.
Detalló que se constituye en “la herramienta” que permitirá detonar la ejecución del Programa Nacional de Infraestructura y de un “instrumento financiero” mediante el cual habrán de canalizarse recursos por 270 mil millones de pesos adicionales a los presupuestales en proyectos de infraestructura durante los próximos cinco años.
Explicó que funcionará como un centro de evaluación de proyectos, contribuyendo a establecer prioridades de inversión en cuatro grandes áreas: Uno: carreteras, caminos y puentes. Dos: agua, riego, drenaje y saneamiento. Tres: ferrocarriles, puertos, aeropuertos, transporte urbano e interurbano. Y cuatro: proyectos relacionados con el medio ambiente, como manejo de residuos sólidos, gestión de recursos naturales y generación de energía renovable, entre otros.




