Piden mayor competencia en los mercados para abatir los elevados precios de insumos, principalmente de granos
> BASILEA.- Los altos precios de los alimentos impulsarán la inflación en todo el mundo, dijeron ayer banqueros centrales, al pedir una mayor competencia en los mercados y también más apertura comercial para moderar los precios.
El ritmo de las alzas de los precios de los alimentos supera 40 por ciento en el último año, y el tema es una de las prioridades en la agenda de los encuentros del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) en Basilea que comenzaron desde el domingo pasado.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, quien dirige la sesión matinal del lunes sobre la economía global, dijo que todos los países, sin excepción, han sido afectados por significativos riesgos de inflación derivados de aumentos en los precios de los alimentos, la energía y otras materias primas.
Otra cuestión son las constantes tensiones en los mercados de dinero, aunque hubo señales recientes de mejora en los precios de las acciones y un alivio general del riesgo crediticio percibido.
“Los precios de los alimentos (son) uno de los temas que mencionamos constantemente. Es un elemento adicional que se suma a los precios energéticos y de los metales, y a un número de costos de materias primas, y eso realmente es un fenómeno muy importante a nivel global”, dijo Trichet en una conferencia de prensa, para resumir las discusiones.
Los bancos centrales pidieron que los mercados sean abiertos y competitivos para tratar de responder a las alzas de precios, que en el caso de los alimentos, están impulsadas por los crecientes estándares de vida en los países en desarrollo, por el cambio climático y posiblemente, también por la especulación, según Trichet.
Otros funcionarios, que hablaron al margen de los encuentros, dijeron que las herramientas tradicionales de política monetaria, como las tasas de interés, no eran adecuadas para abordar la inflación de los precios de los alimentos.
“Las presiones alimentarias podrían ser uno de los problemas más serios que tenemos que enfrentar ahora”, afirmó el presidente del Banco Nacional de Polonia, Slawomir Skrzypek.
“Las variaciones sobre de alimentos son un problema global, tenemos que observar, vigilar, pero no podemos usar las herramientas de la política monetaria para manejar este problema”.
El alza de los precios de las materias primas alimentan tasas de inflación históricamente altas desde la zona euro hasta China, y crean un dolor de cabeza para los banqueros centrales, que ya están preocupados por el impacto económico de nueve meses de turbulencias financieras.
Trichet destacó que el crecimiento económico global debería continuar siendo significativo, con una desaceleración en los países industrializados que sería contrarrestada por la resistencia confirmada entre los mercados emergentes.
En tanto, el gobernador del banco central de China prevé poco impacto sobre las exportaciones de su país derivado del menor crecimiento en EU, la mayor economía del mundo.
“Estados Unidos podrá importar un poco menos desde China. Podríamos ver este fenómeno, pero no en forma muy significativa. Básicamente, las exportaciones chinas aún crecen con bastante fuerza”, dijo el gobernador del Banco Popular de China, Zhou Xiaochuan, citando el ritmo de aumento de las ventas a Asia y Europa.



