>La caída en el volumen de exportación de barriles de petróleo, aunado al agudo crecimiento de las importaciones mexicanas, triplicó el déficit en cuenta corriente que México reportó al cierre del 2007 en su balanza de pagos.
De nada sirvió que el precio promedio de la mezcla mexicana de exportación llegara a niveles históricos, tampoco el sobresaliente ingreso de recursos por concepto de Inversión Extranjera Directa (IED), y menos los aún máximos niveles de las remesas que se recibieron del extranjero.
La balanza que refleja todos los ingresos y egresos de recursos desde y hacia el extranjero, terminó con un saldo negativo de siete mil 370 millones de dólares, lo que representó más de tres veces el déficit observado en 2006.
El saldo en contra observado en la cuenta corriente de la balanza de pagos un año previo, fue apenas de dos mil 220 millones de dólares, esto es, en 2006 se logró el déficit más bajo en más de una década, detalló Banxico. El dato de 2007 presentado ayer representó 0.8% del PIB.



