Piden recibos con validez fiscal en las aduanas
El impacto del Impuesto Empresarial de Tasa Unica (IETU) podría obligar a los transportistas de carga del país a tomar la ruta del paro nacional si en uno o dos meses las autoridades no resuelven que las casetas y gasolinerías de las autopistas del país entreguen recibos con validez fiscal, advirtió Tirso Martínez, presidente de la Cámara Nacional delAutotransporte de Carga (Canacar).
Al ser entrevistado durante el acto de entrega de las Metodologías para la Formación y Desarrollo del Capital Humano del Autotransporte de Carga con apoyo del Fondo Pyme de la Secretaría de Economía, Martínez comentó que los empresarios del ramo continuarán con sus manifestaciones.
“Si esto no se resuelve, en uno o dos meses vamos a tener un problema muy serio, en el cual el consejo nacional tendría que decidir la suspensión de actividades o algún otro tipo de cuestión mucho más dura que lo que hemos llevado hasta ahora”.
El representante empresarial dijo que el sector ya presenta desempleo por la reducción de la actividad que ha arrojado la desaceleración económica en Estados Unidos. Recordó que además hay una propuesta para eliminar los subsidios al diesel por lo que el aumento en el precio de los combustibles se tendría que trasladar al usuario.
Además advirtió que uno de los grandes riesgos es la desintegración de una industria organizada para engrosar las filas de la economía informal, que es en donde el gobierno no tiene control.
Héctor Díaz, secretario técnico de la Comisión de Hacienda de la Canacar, dijo que incluso se ha planteado como estrategia que los agremiados suspendan la presentación de declaraciones al fisco, pero que se buscan alternativas con las que no se caiga en la ilegalidad, porque es un hecho que entre 30 y 40 empresarios del ramo han advertido que ya están al borde de la quiebra.
Comentó que tan solo en la operación, las empresas del ramo registran flujos negativos al no recuperar facturas con validez fiscal para efectos del IETU. A lo anterior se sumará la próxima apertura de la frontera a los transportistas de EU y para la importación de camiones usados (en 2009).
En la cercanía de la apertura, según Martínez, existe un ambiente que el gobierno mexicanos se ha mostrado “suavecito” frente a la discriminación de que son objeto los transportistasmexicanos en la Unión Americana, mientras que en México los transportistas estadunidenses no son revisados de la misma forma.
Otro de los factores que afecta a las empresas mexicanas que transportan carga por carretera es la desaceleración de la actividad económica en Estados Unidos. Martínez mencionó que todo lo anterior está provocando despido en este sector, aunque no precisó cuántos. El empresario fue consultado sobre la propuesta de que se eliminen los subsidios a la gasolina y al diesel, a lo que respondió que actualmente no existen los elementos para estimar el impacto y ni siquiera para saber si se concretará esa propuesta.
Empero, reconoció que “sabemos que el precio del combustible en México es inferior al precio internacional, está subsidiado. Nosotros con el paso del tiempo, tendríamos que ver cómo se desarrolla ese proceso de quitarle el subsidio. Tendríamos que negociarlo con las autoridades y con nuestros clientes para quedar en una situación sana, financieramente”. El empresario adelantó que la única manera desobrevivir a un aumento en el precio del combustible sería trasladando los costos a los usuarios, lo cual podría oscilar entre 14 y 16 por ciento, con el consecuente impacto en el precio de las mercancías.




