Dicen que México busca consenso, mantener la producción, atraer inversiones y mejorar la calidad de vida de la gente
El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) coincidieron este miércoles en que la reforma petrolera que el gobierno de México impulsa debe buscar consenso, mantener la producción, atraer inversiones y mejorar las condiciones de la población.
'No me cabe ninguna duda que la intención del gobierno mexicano en esta reforma es caminar hacia una optimización en el uso de la riqueza petrolera y de poder proveer mejores servicios públicos a la población', dijo el economista en jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial (BM), Augusto de la Torre.
'Una optimización del uso del sector petrolero le dará al Estado mexicano y a la sociedad mexicana recursos con los que puede amortiguar de menor manera algunos efectos adversos que pueda experimentar como la reducción de remesas', señaló en rueda de prensa.
Aunque dijo no haber leído la propuesta en detalle, De la Torre sostuvo que 'mientras más se pueda sacar el jugo a un activo nacional, aprovecharlo para poder convertir la riqueza petrolera... en protección social y mejorar las condiciones de vida generales, mejor'.
El subdirector del departamento de análisis del FMI, Charles Collyns, dijo por separado que 'es importante impulsar las inversiones en esta área y lograr el consenso para esta serie de reformas'.
'Uno de los beneficios de una reforma firme es que ayuda a mantener la producción petrolera y también importante para reducir la dependencia de ingresos petroleros de sus fuentes de ingresos', añadió el economista.
'Por eso es muy importante la reforma tributaria llevada a cabo el año pasado que ayuda a reducir la dependencia de los ingresos del petróleo', abundó Collyns.
El presidente Felipe Calderón propuso este martes establecer una nueva estructura a Petróleos Mexicanos (Pemex), dotarla de mayores facultades de decisión, administración y contratación, a fin de tener acceso a tecnología de punta y multiplicar su capacidad.
También propuso, a fin de reducir la dependencia de productos procesados del exterior, permitir a Pemex contratar empresas especializadas para la construcción y operación, por cuenta de la paraestatal, de nuevas refinerías.
El FMI estimó esta mañana que la economía mexicana crecerá sólo 2.0 por ciento en 2008 y 2.3 por ciento en 2009, uno de los más bajos niveles de América Latina, a raíz del impacto de la desaceleración estadounidense.
El crecimiento económico de México será así menor en un punto porcentual a la proyección de octubre, menor al promedio América Latina de 4.4 por ciento en 2008 y de 3.6 por ciento en 2009, e inferior al de países como Argentina, Brasil, Chile, Perú y
Venezuela.
Por comparación, estimó que México creció 4.6 por ciento en 2006 y 3.3 por ciento en 2007, en ambos casos también por debajo del promedio latinoamericano de 5.5 por ciento y 5.6 por ciento respectivamente.
En su diagnóstico, el FMI sostiene que "la primera línea de defensa" de los países debe ser la política monetaria "particularmente en países como Brasil, Chile, Colombia y México'.
Asimismo señaló que a nivel regional deben continuarse las reformas para mejorar la eficiencia del gasto del gobierno, aumentar la sustentabilidad del seguro social y reforzar las bases del sistema de ingresos.
El economista jefe del FMI, Simon Johnson, señaló que por ser vecinos de Estados Unidos, los efectos de la desaceleración serán mayores en Canadá y México.
'Todos son afectados por la desaceleración. Si tienes más comercio con Estados Unidos tendrá más efectos, lo cual ocurre con Canadá así como México', dijo.
De la Torre, del Banco Mundial (BM), señaló que este año se apreció en la mayoría de los países de América Latina un 'desacoplamiento' de la economía estadounidense y un mayor acoplamiento con China, lo cual permitió atemperar los efectos de la recesión estadounidense.
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