Las alternativas planteadas por los tres principales grupos políticos para reformar a Pemex ya están sobre la mesa, pero los argumentos se quedan cortos frente a las necesidades de la paraestatal
Las alternativas planteadas por los tres principales grupos políticos para reformar a Pemex ya están sobre la mesa, pero los argumentos se quedan cortos frente a las necesidades de la paraestatal.
En las tres iniciativas se aprecia una falta de valentía para abordar los problemas de la petrolera de manera contundente, dijo Miriam Grunstein, especialista en derecho energético de la firma Thompson & Knight Abogados.
“Yo todavía no veo una iniciativa realmente valiente, todavía se siente un clima marcado por el temor. Son iniciativas timoratas, y lo preocupante sería que se fusionen y que se produzca algo monstruoso.”
Una vez que el Frente Amplio Progresista (FAP) entregó su propuesta este lunes, destaca la intención de debilitar a los representantes del sindicato en el consejo de administración, mencionó Grunstein.
“Me llama la atención esta propuesta porque la esperaba más agresiva de lo que realmente es. Aunque muy limitada, hay participación del capital privado. Hay muchísimo más énfasis en la reestructuración de Pemex, que en el entorno de sus negocios.”
La especialista destacó que el tema de los yacimientos transfronterizos apenas se menciona en las iniciativas del Ejecutivo, del PRI y del FAP.
“Se sigue hablando de esfuerzos diplomáticos que sólo nos llevan a un primer paso del camino y no se habla de modificaciones al marco jurídico para una explotación cooperativa.”




