Hay optimismo entre empresarios y líderes del área, y ello demuestra la resistencia que ha logrado en la última década
CANCÚN.- Tal vez fue la magia del Caribe mexicano que contrasta con la gélida alma de Davos. Tal vez fue el festivo ambiente de los mexicanos, que se contrapone a la solemnidad de los suizos. La razón no importa, el Foro Económico Mundial para América Latina comenzó y terminó con el optimismo de un futuro alentador para la región... aun ante la crisis.
Más de 30 sesiones de análisis, mesas de discusión y talleres de trabajo ocuparon a los más de 500 asistentes al tercer evento regional organizado por la institución internacional, y al final de las jornadas, las conclusiones de quien gestó la idea hace más de 30 años: Klaus Scwab.
El fundador del concepto llegó a la sesión plenaria de clausura, acompañado del presidente de México Felipe Calderón, del mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, y de su homólogo de Costa Rica, Oscar Arias.
Relajados y vestidos en tradicional guayabera yucateca, justo en esta zona que colinda con Mérida, expusieron sus ideas finales sobre el rumbo que debe tomar la región, y su compromiso por impulsar el desarrollo, que según dictaron, lleva un paso más sólido que en décadas previas.
Klaus Schwab se reunió una vez más, con el que fuera nombrado “joven líder global” por el Foro Económico Mundial, hace aproximadamente 15 años: Felipe Calderón. Y tal vez como un gesto de reconocimiento, utilizó sus palabras para vestir su discurso de clausura ante cientos de asistentes.
“Uno de los mensajes positivos que podemos llevarnos de este evento, es la reconciliación que vemos entre el gobierno y los negocios. Cada vez vemos menos a la economía enfrentada a la sociedad. Como dijo el presidente Calderón y lo confirmó el presidente Uribe, ya no es un tema de izquierda o derecha, sino de ir hacia adelante o hacia atrás. Estamos frente a un mundo del conocimiento, así que el reto es cambiar hacia esta visión”, expresó.
De acuerdo con el líder de la institución suiza, esta reunión se llevó a cabo en medio de una coyuntura clave, no sólo para la región, sino para el mundo.
Se llevó a cabo en medio de un ciclo de desaceleración económica, en donde se gesta una gran crisis en Estados Unidos, y durante la cual los precios de los alimentos, y en especial los energéticos, han observado precios históricos que han superado los 115 dólares por barril.
“Y aun así, aun con el entorno adverso, hay optimismo entre los empresarios y entre los líderes de la región. Ello demuestra la resistencia que ha logrado América Latina, y el camino hacia el desarrollo social que ha tomado”.
Ante este escenario, llamó hacia la integración regional, con el objetivo de lograr la meta que planteó este Foro: asegurar un lugar en un panorama económico incierto.
Finalizó el encuentro, y los asistentes, acostumbrados a vestir elegantes trajes obscuros, aunque sufriendo los embates del calor, aplaudieron con entusiasmo la conclusión del evento.
Listos para la reunión regional del 2009, que se llevará a cabo en Colombia, expusieron a través de una votación final, que la educación es el tema sobre el cual se debe trabajar más, y sobre el cual seguirán trabajando.
Entre las últimas declaraciones del día, se escuchó la voz de Pamela Cox, vicepresidenta para América Latina del Banco Mundial, quien advirtió la preocupación del organismo por los altos precios de los alimentos.
En el caso de México, aseguró que se mostraba confiada de que no reflejaría un alto contagio, toda vez que “el equipo económico ha tomado buenas decisiones para controlar la inflación”.
En cuanto al resto de los países, en especial los de Centroamérica, llamaron a los países industrializados a tomar acciones para evitar que los precios sigan subiendo. Demanda compresiva, considerando que son ellos los que más podrían sufrir las consecuencias negativas en caso de que los gobiernos no actúen a tiempo.



